En el inicio del Corredor del Oeste, en Godoy Cruz, en la calle Santiago del Estero, la empresa estatal Aguas y Saneamiento Mendoza (Aysam) terminó una obra en una forma tan deplorable como peligrosa para los miles de vehículos que circulan a diario por el mencionado viaducto.
Es que, los obreros que terminaron la tarea en ese álgido punto vehicular, no tuvieron una forma más creativa y bondadosa de dejar vestigios de una tarea que demandó un poco más de un mes de trabajos.
La curva en el inicio del Corredor del Oeste hoy es mucho más peligrosa gracias a los operarios de Aysam.
Hoy en la peligrosa curva que marca el inicio del Corredor del Oeste los vehículos deberán tener mucha atención debido a que ha quedado ripio sobre el asfalto. Detalle que podría provocar más de un accidente cuando un conductor desprevino derrape en su afán de llegar pronto a destino.
Otra vista de los escombros que dejaron los obreros de Aysam como regalo para las Fiestas.
Además, los generosos operarios de Aysam, no tuvieron mejor idea que esconder la basura bajo la alfombra. En términos reales, dejando una acequia y su ingreso a un puente totalmente tapado por escombros y cemento, lo cual agrava aún más el panorama ya que Mendoza está bajo un riesgo permanente de tormentas y por esa cuneta, cuando llueve mucho, corren miles de hectolitros de agua.
Hasta el balizado de la obra quedó como basura-regalo a un costado del camino, gracias a Aysam.
Además del ripio sobre el importante cruce vial, hay algunas piedras que podrían colaborar en los futuros accidentes que se prevén en el lugar que ha sido perjudicado por los empleados de Aysam.
Panorama que grafica en la forma en que trabajan los empleados de Aysam, para bien de la población.
Otra postal de cómo dejó el inicio del Corredor del Oeste Aysam.
Un tarrito tirado a la vera del camino es el recuerdo de una de las herramientas utilizadas por los obreros de Aysam, claro, para prenderle fuego.