La verdadera historia de los "Sea Monkeys"

Los pequeños crustáceos saltaron a la notoriedad a fines de los "70. Estuvieron impulsados por una importante dosis de marketing. Pero, ¿qué eran en realidad? MDZ te lo cuenta.

Todo un suceso de los años 70. Foto: web
Todo un suceso de los años 70. Foto: web

"Sólo añade agua y deja que la diversión surja. Las únicas mascotas vivientes que tu crías. Los "Sea Monkeys" ya están aquí y no sabemos qué hacer con ellos. Graciosos, divertidos, con colas de monos, verdaderos acróbatas acuáticos, juguetones hasta el cansancio y fáciles de criar".

Con semejante promoción, los "Sea Monkeys" provocaron furor entre los chicos y los no tanto de finales de los "70.

El fenómeno, apoyado en una eficiente campaña publicitaria con por entonces llamativas herramientas de marketing, fue tan impactante como efímero.

Fue tal la llegada que tuvo el producto que buena parte de quienes hoy superan la barrera de los 30 años, lo tienen incorporado como uno de los mayores engaños al que los arrastró el consumo.

Lo curioso del caso es que, aún hoy y llegado el caso, nadie podría apelar a defensa al consumidor para reclamar por la estafa, e incluso un buen abogado se las vería en figurillas para demandar al representante del producto "Sea Monkeys".

Es que todo lo que los vendedores decían sobre estas criaturas era cierto. Y es más, los "Sea Monkeys" existen y hasta se producen en Neuquén, en por lo menos un laboratorio de Neuquén, más precisamente en el Centro de Ecología Aplicada de Neuquén, en Junín de los Andes.

Lo que sí es una rotunda mentira es que tengan brazos, patas o caras; es decir no son antropomorfos. Y también están muy pero muy lejos de parecerse a un simio.

¿Qué son los "Sea Monkeys"? Un pequeño crustáceo que nace de diminutos huevos encapsulados que eclosionan al contacto con el agua y en un medio salino.

Se trata de un viejísimo alimento vivo para peces que alguien -posiblemente un norteamericano- descubrió como un excelente medio para ganar dinero, sobre todo en las grandes urbes.

El bichito se llama artemia salina y es un pequeño organismo que vive en las aguas salobres e hipersalinas de todo el mundo. Es la presa viva más adecuada para la alimentación de los estadios post larvarios de muchas especies de peces y crustáceos marinos.

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