El caso de la beba que apareció decapitada en las proximidades de un basural de Perdriel (Luján de Cuyo) dio esta mañana un giro en cuanto a su carátula, cuando la fiscal de la causa, Claudia Ríos, recibió los resultados de las pericias realizadas por los forenses: la joven de 19 años, madre de la niña muerta, podría quedar en libertad tras pagar una fianza de 13.000 pesos, debido a que no pudo demostrarse que la beba hubiera nacido viva, lo que puede hacer presumir que no fue su madre quien la mató.
Esto llevó a que no la joven no pueda ser acusada de homicidio agravado, sino simplemente de realizar una práctica abortiva ilegal, que tiene una pena máxima de cuatro años.
Ahora, en el caso también intervendrá personal de el Órgano Administrativo Local (OAL), debido a que Ríos aseguró que la joven es “psicópata y peligrosa para ejercer el rol de madre", lo que pone en duda su capacidad para hacerse cargo de sus otros dos hijos, de uno y tres años.
Cambio en la carátula del caso de la beba decapitada
Los resultados de los estudios forenses no pudieron demostrar que la niña hubiera nacido viva, por lo que ahora la causa es por la práctica abortiva ilegal, que tiene una pena máxima de cuatro años. Intervendrá la OAL, debido a que la mujer tiene dos hijos más: de uno y tres años.