Edgardo Rosa, Alacrán, es uno de los más reconocidos hombres de mar, práctico y también capitán ballenero. El hombre no salía de su asombro y espanto por el panorama con que se encontró en aguas del golfo, en las inmediaciones de Puerto Pirámides, en Chubut, donde se realizan las tareas de avistaje de ballenas.
Allí ocurrió algo insólito: las gaviotas atacaron a las ballenas y ballenatos provocándoles heridas, ante la atónita mirada de los turistas. “Hace cuatro años que no estaba en el avistaje de ballenas, aunque nunca dejé el mar, y acá veía ataques de gaviotas hacia las ballenas pero era algo normal, no tan agresivo, eran dos o tres gaviotas picando a una ballena, pero ahora que estoy en Pirámides empecé a ver actitudes de la ballena y actitudes de la gaviota que ya dan terror, si alguien me lo contaba antes decía que era un cuento de terror, he visto 16 gaviotas comiéndose vivo a un cachorro, el cachorro ya no tenia energía para defenderse, la madre venia lo enganchaba con la aleta y se lo quería llevar, y las gaviotas seguían encarnizadas” menciona con dolor.
Los turistas impactados con los ataques
Sabido es que, además de la relación que tienen con el mar y las ballenas los capitanes balleneros, también entablan una corta relación de mucha cordialidad con los pasajeros de las lanchas de avistaje y refleja Rosa la reacción de los mismos, “los turistas q ue estaban a bordo de la lancha que estaba manejando en ese momento estaban espantados, en vez de darle algo hermoso, visiones, paisajes, naturaleza, como tenemos acá en la Patagonia, estábamos viendo una película de terror, la gente me decía por que nadie hace nada y es verdad, todos se tiran la pelota, los grandes jefes de Áreas Naturales, de Conservación y Fauna, los que toman las decisiones, están sentados en un escritorio y no ven la realidad, se pasan la pelota unos a otros y siguen pasando los años y aumentando la crisis esta, no se si tiene vuelta atrás”.
Fuente: El Chubut