Los síntomas son siempre iguales: pica y se congestiona la nariz. Arde el paladar. Se irrita el fondo de la boca. Y ahí va, ahí sale una seguidilla de estornudos. Como si eso no bastara para querer meter la cabeza en un freezer, también lloran y pican los ojos, más cerca de la conjuntivitis que de la cebolla. Y los oídos arden, o se tapan, o las dos sensaciones juntas. Y como de noche no se duerme, de día domina el sueño. Una pesadilla. Eso es la rinitis alérgica, que florece con la primavera. Una de las razones por la que muchos debatirían fervientemente sobre si esta estación es realmente sinónimo de alegría. ¿O no habrá una confusión en el orden de las letras y todos estos siglos no habremos querido decir alergia? Cada año, la alergia afecta a cada vez más gente: de acuerdo con lo que calculan médicos y asociaciones, dos de cada 10 argentinos padecen la versión alérgica del resfrío.
Según un estudio de la Asociación Argentina de Alergia publicado hoy por diario Clarín, el 20% de la población adulta padece la enfermedad , cuya prevalencia creció considerablemente en la última década y sigue un nivel de incremento que se da en todo el globo, al punto de que los médicos empiezan a verla como la epidemia de este siglo. “Las estimaciones y los estudios hablan de un crecimiento importante”, reconoce Juan Carlos Ivancevich, miembro directivo de la Organización Mundial de Alergias (OMA) y profesor universitario. En diez años, la prevalencia aumentó un 40%, ya que en 2001 afectaba al 14% de la población. Es decir que unos 8 millones de argentinos la padecen. La proporción es acorde a lo que ocurre en el resto del planeta. De acuerdo con la OMA, la rinitis alérgica afecta del 10% al 30% de los adultos y al 40% de los chicos: unos 400 millones de seres humanos. Y los pronósticos no son alentadores: según el responsable de la Unidad de Alergia del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, Pedro Guardia, “en no más de 20 a 30 años”, las enfermedades alérgicas “alcanzarán al 50% de la población”.
Con el aumento de la prevalencia más la situación particular de estos meses “polinizados”, el problema se agudiza y también crecen las consultas. El Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias (CIDEA) informa que las visitas a los médicos por síntomas de alergia en esta época aumentan el 30%.
“Pero tanto es así que las consultas ya no son sólo estacionales sino que se dan todo el año . El incremento es típico de la estación, pero hay más consultas que en otras primaveras porque hay más enfermos”, explica Tomás Herrero, jefe de Alergias e Inmunología del Hospital Fernández, que además agrega que este año ha sido particular en cuanto a consultas por la “invasión” de cenizas volcánicas en al menos medio país. “Hay un florido desarrollo. Ya no podemos hablar de la típica alergia de primavera, con estornudos y picazón; ahora hay alergias anuales con mucho bloqueo de nariz y mucha congestión”, explica Herrero.
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Las alergias ya afectan a ocho millones de argentinos
Se trata de una afección que afecta de manera especial a los mendocinos. La prevalencia de la rinitis creció un 40% en una década. En primavera aumentan las consultas, pero según los especialistas el problema dejó de ser estacional por la polución, la alimentación y el estrés.