Los diabéticos padecen más problemas renales

Prevenir la diabetes es fundamental para evitar desarrollar enfermedades renales crónicas. Las estadísticas indican que casi un tercio de las personas con diabetes pueden desarrollar insuficiencia renal crónica. Mantener esto bajo control ayuda los riñones.

Foto: Archivo /MDZ
Foto: Archivo /MDZ

La reciente noticia acerca de la salud de Jorge Lanata (una insuficiencia renal derivada de la diabetes que padece el periodista) trae a la reflexión la necesidad de prevenir la diabetes ya que no sólo es en sí misma una condición seria, que requiere cuidado y atención, que sino que a la vez, es factor de riesgo de otros trastornos severos, como la insuficiencia renal crónica.

Es importante mantener bajo control la diabetes, haciendo los chequeos y tratamientos que requiere esta enfermedad. Ocuparse activamente de la diabetes contribuirá a proteger la función renal.

Según explica la organización National Kidney Foundation (www.kidney.org), la diabetes es una enfermedad grave que se presenta cuando el cuerpo no produce cantidades suficientes de insulina, o no puede utilizar la insulina que produce. La insulina es una hormona que controla la cantidad de azúcar (llamada glucosa) que hay en la sangre.

Cuando la diabetes no está controlada, el nivel de azúcar en la sangre aumenta, lo que se conoce como hiperglucemia. Un alto nivel de azúcar puede provocar problemas en los riñones, corazón, vasos sanguíneos, ojos, pies y nervios; presión arterial alta y endurecimiento de las paredes arteriales (arterioesclerosis).

Cerca de un tercio de las personas con diabetes pueden desarrollar insuficiencia renal crónica, una condición que se da cuando los riñones se dañan y no pueden funcionar adecuadamente. Cuando los riñones están sanos, filtran toda la sangre del cuerpo y eliminan los desechos a través de la orina. Pero si se altera su capacidad para funcionar bien, aumentan los niveles de toxinas en la sangre, con serio riesgo para la salud.

Los riñones pueden sufrir daño por una lesión física o como consecuencia de enfermedades como la presión arterial elevada o la diabetes.  Existen cinco etapas de la insuficiencia renal; para determinar en qué etapa está en un paciente con esta afección, el médico debe determinar cuál es la tasa de filtración glomerular  (TFG). El tratamiento se determina en función de la etapa en que se encuentre la insuficiencia renal. Cabe destacar que a medida que avanza la insuficiencia renal, disminuye la TGF.

¿Qué pueden hacer las personas con diabetes para prevenir la insuficiencia renal?

Muchas personas con diabetes no desarrollan nunca insuficiencia renal ni falla renal. No obstante, conviene tener presentes algunas sugerencias para cuidar la salud y consultar al médico para ajustar su plan de cuidados:

 Controlar el nivel de azúcar en sangre.
 Controlar la presión arterial.
 Realizarse pruebas para chequear la salud renal al menos una vez por años.
 Tomar medicamentos para controlar el nivel de glucosa en sangre, el colesterol y la presión sanguínea si el médico lo indica.
 Hacer una dieta específica para diabéticos.
 Hacer ejercicio regularmente.
 No tomar alcohol ni fumar.
 Visitar regularmente al médico para mantener los chequeos al día.

¿Qué podemos hacer todos para cuidar la salud de nuestros riñones?

Aunque estemos sanos, y no padezcamos una enfermedad como la diabetes, es mucho lo que podemos hacer para mantener sanos a nuestros riñones:
 Estar atento la diabetes o hipertensión arterial si hay antecedentes en la familia; lo mismo si  hay quienes han padecido enfermedad renal crónica.
 Controlar la ingesta de carbohidratos (que llevan a un aumento de los niveles de azúcar en la sangre, sobre todo los carbohidratos simples: azúcar, golosinas, etc).
 Mantener un peso estable, no fumar y hacer actividad física en formar regular.
 Hacer una alimentación sana, con abundante consumo de frutas, vegetales, carnes magras y agua mineral.
 No  automedicarse. Cualquier tipo de medicación debe estar supervisada por el médico. Algunos medicamente pueden afectar, sin que usted lo sepa, a la salud renal.

Recuerde que la enfermedad renal crónica avanza silenciosamente; no se detecta hasta que es demasiado tarde.