La fiscal de Instrucción de Cosquín aguarda para hoy el informe preliminar de la autopsia realizada al cuerpo de un bebé recién nacido, que fue hallado sin vida en el interior de un ropero.
Las circunstancias en que habría fallecido serán determinantes para la situación de la mujer de 26 años que continuaba internada en el Hospital Domingo Funes, donde el domingo por la noche había concurrido "porque se sentía mal".
Cuando la médica de la guardia del nosocomio observó el sangrado uterino y la presencia de placenta y parte de cordón umbilical, dio alerta a la Policía y a la Justicia. "No se sabía nada de dónde se podría encontrar el recién nacido. Ya que la mujer dijo no saber que estaba embarazada. Incluso la familia desconocía esa situación", indicaron fuentes de la pesquisa.
Según publica el diario La Mañana, la joven madre vive con sus padres y un pequeño hijo de 5 años en una casa de la calle Salta al 400 en la ciudad de Cosquín. Hasta allí se dirigió personal policial en el mediodía de ayer con una orden de allanamiento.
Tras un intenso rastrillaje, los uniformados realizaron el macabro hallazgo. En el interior de un ropero, en una habitación, estaba el cuerpo sin vida de una beba recién nacida. "Estaba envuelta en sábanas y aparentemente habría nacido en término. Tendría alrededor de 3 kilos", agregaron los informantes.
El episodio conmocionó ese sector de la localidad de Punilla. Todos coincidían desconocer que la mujer, cuya identidad no trascendió, haya estado embarazada.
Aunque trascendió que la joven sufría trastornos mentales, los investigadores desmintieron la versión. Incluso confirmaron que trabajaba diariamente en un call center de la Capital provincial.
La fiscal Alejandra Hillman definirá en los próximos las medidas procesales que correspondan. Si se demuestra que la niña nació viva y fue muerta, le podría caber el delito de “homicidio calificado”.
Fuente: Crónica