La psoriasis afecta a más de 800 mil argentinos

Se caracteriza por lesiones rojas, sobreelevadas de la piel normal y escamas blanquecinas que se desprenden fácilmente y pueden picar, sangrar o doler. Puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero las zonas más comúnmente comprometidas son codos, rodillas, cuero cabelludo y región sacra.

La psoriasis es una enfermedad no contagiosa, tratable por el médico dermatólogo, puede asociarse a otras enfermedades y afecta a unos 800 mil argentinos.   Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de la piel y las articulaciones y que puede aparece en diferentes momentos de la vida y afectar tanto a adultos como a niños y ambos sexos por
igual.

Se caracteriza por lesiones rojas, sobreelevadas de la piel normal y escamas blanquecinas, que se desprenden fácilmente y pueden picar, sangrar o doler.  Puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero las zonas más comúnmente comprometidas con los codos, rodillas, cuero cabelludo y región sacra.   Por todo lo que genera en el estado físico y anímico de las
personas afectadas, los especialistas la consideran "una enfermedad más allá de la piel".

Bajo estas premisas, del 24 al 28 de octubre la la Sociedad Argentina de Dermatología (www.sad.org.ar) celebra la Campaña Nacional de Educación e Información sobre Psoriasis.   Durante esta semana se atenderá de manera gratuita y espontanea en los hospitales públicos de todo el país. 

La campaña culmina el Día Mundial de la Psoriasis, que es el 29 de octubre, y fue declarada de interés por la Legislatura porteña.  Habrá charlas gratuitas en los hospitales Ramos Mejía y
Argerich, el 27 de octubre (10hs) y 3 de noviembre (11hs), respectivamente.   La psoriasis es una enfermedad multifactorial porque existe una predisposición genética, un mecanismo inmune y la influencia de múltiples factores (estrés, medicamentos, traumatismos,
infecciones, alcohol, tabaco y obesidad), pueden desencadenar o agravar la evolución de la misma.

"La psoriasis no es una cuestión cosmética, la enfermedad afecta no solamente la piel sino que puede comprometer las articulaciones, el intestino, el tejido adiposo, el sistema cardiovascular, entre otros. Por eso el término psoriasis más allá de la piel. El dermatólogo debe evaluar individual e integralmente al paciente y derivar a los distintos especialistas según la situación de cada paciente", explicó Nora Kogan, coordinadora de la campaña de la SAD.

La Psoriasis tiene un alto impacto en la calidad de vida del paciente, pudiendo provocar cuadros depresivos,  aislamiento, rechazo estético, social y laboral o sensación de impotencia,
dependiendo del grado y visibilidad de las lesiones.   "Si bien algunos mitos populares la señalan como una enfermedad de origen psicológico, esto no es correcto, aunque sí lo emocional
puede empeorar la enfermedad. La aparición de los primeros síntomas, también puede estar determinada por factores traumáticos, infecciosos o medicamentosos. Se trata de una dolencia crónica caracterizada por un crecimiento acelerado y maduración anormal de las células de la piel", expresó Kogan.

 Quienes tengan antecedentes familiares, en general,  pueden comenzar su enfermedad antes de los 40 años.  Y en los niños es una dermatosis frecuente (representa el 4,1 por ciento de las enfermedades dermatológicas diagnosticadas antes de los 16 años): aproximadamente 37 por ciento se manifiesta antes de los 20 años, 10 por ciento antes de los 10 años y 2 por ciento
antes de los 2 años.

 Los especialistas remarcaron que no existen soluciones rápidas ni "mágicas".  Según la edad, la localización, la extensión, los síntomas  y  severidad de su enfermedad se debe instaurar un tratamiento adecuado, eficaz, seguro y aceptable, por lo que cada paciente, entonces, debe ser tratado de manera individual.  La tendencia actual es combinar y rotar los tratamientos
(locales o sistémicos), dependiendo de los resultados terapéuticos que se obtienen.

No hay que usar ninguna medicación no indicada y controlada por su dermatólogo porque podría empeorar su cuadro. Los tratamientos  correctos mejoran la calidad de vida
de los pacientes y las lesiones pueden mejorar y hasta  desaparecer, aunque persiste la predisposición.