El periodismo es un género literario, una forma menor de la ficción. Nadie puede aprehender la realidad; nadie sabe a ciencia cierta lo que está pasando y menos aún bajarlo a discurso, trasmitirlo. Y cuando lo hace, genera una distancia entre lo sucedido y el discurso de lo sucedido.
No somos más que un montón de ciegos haciéndonos señas de una isla a otra, montados sobre una piedra absurda y fabricando collares imposibles, bajo la más absoluta oscuridad. Nadie conoce nada. Nadie conoce a nadie. Y todo intento de posteridad no es más que un instante de estupidez. Todo, todo, es pasto del olvido.
Así las cosas, recibamos con aplausos a Juan Redmon. El tipo tiene 46 años y es mendocino. Es también Doctor en Filosofía (UFR Philosophie, Universidad de Lille), Magíster (Master Langues, Cultures et Interculturalité, UFR Etudes Romanes Universidad de Lille) y también Licenciado y Profesor en Filosofía (UNCuyo). Tiene en su haber libros y publicaciones varias y es docente e investigador. Luego de muchos años viviendo en Europa, volvió a Mendoza hace seis meses, pero ya diciembre lo encontrará viviendo en Lisboa, donde ha sido llamado para ilustrar y desarrollar sus proyectos de investigación.
Deberemos definirlo, sin embargo, como un hombre con un pie en la Filosofía y otro en las Matemáticas. Y con los dos pies fuera de la tierra: mírenlo flotando en su extraño mundo. Entremos en él, pues de esto se trata: veamos qué tiene para decirnos o viceversa: “Yo soy un lógico, no escribo con el lenguaje de los poetas. La metáfora no sirve para mis propósitos. El objetivo del lógico es la precisión, la rigidez, la exactitud y para eso inventamos un lenguaje formal, un lenguaje propio”, inicia.
- ¿Existe la exactitud?
- Acotando los ámbitos de significación, es posible. Yo inventé un lenguaje, más bien una lógica, para mi propósito de exactitud.
- ¡¿Qué?! ¡¡Inventaste qué?!
- Un lenguaje, mejor dicho, una lógica. Fue la tesis de mi doctorado en Francia: “Lógica dinámica de la ficción, un enfoque dialógico”. El lenguaje es movimiento: pero hay lenguajes microscópicos, precisos para algo determinado. El mío es funciona a la luz de las ficciones narrativas.
- Sos un demente, ¿de qué hablás?
- De un lenguaje que sirve para razonar con ficciones…
- No entiendo, pero no importa. Contame cómo terminaste convertido en un lógico…
- Hace unos años, conocí a un argentino que vive en Alemania, Shahid Rahman. El fue torturado y dejado casi muerto por la última dictadura. Y se exilió en Alemania, donde desarrolló unos estudios que impresionan en el mundo; a él, y también a Guillermo Cuadrado, Juan Manuel Torrez y Víctor Duplancic les debo mucho de lo que profesionalmente soy… Shahid tiene dos pasiones: la lógica y la literatura. El se dio cuenta de mis intereses, que son parecidos a los suyos y me dio a trabajar la literatura, vinculada con la matemática y la lógica.
- Vos decís que razonás con ficciones, ¿cómo es eso?
- Se trata de hablar con certezas, cuando hay ficción en medio. Yo hice algo único, un lenguaje, una lógica, porque me especialicé justamente en lógica y dialógica, en lo que se llama “Teoría de juegos” y boom en el mundo. Es un modo de hacer lógica. Bueno, yo construí una lógica para razonar con ficciones
- Sigo sin entender, dame ejemplos…
- Yo digo por ejemplo: “Ulises Naranjo usa lentes como Harry Potter”; ¿es así?
- Sí, claro, “ciertamente”, diría Glaucón.
- Sin embargo, Harry Potter no existe. Es una ficción y las ficciones no usan lentes. Sucede que intentar entender una ficción es una problemática grande. Hay que ubicarse en un lugar para entenderla, hay que encontrar ese lugar y hay distintas posturas. Hay quienes, los “meinongianos”, sostienen que las ficciones existen, en un mundo paralelo. Otros, los “descriptivistas” dicen que más allá de las palabras, no hay nada; son solo palabras. Yo tomé el punto de los “artefactualistas”, la ficción como artefacto. Esta es mi base filosófica: entiendo la ficción como entidades abstractas creadas por un ser humano en un momento de espacio y de tiempo y que viven y mueren como otros seres.
- ¿Viven las ficciones cuando son leídas?
- Sí, y Fahrenheit 451 de Bradbury es el ejemplo de esto
- Si pueden vivir también pueden morir, ¿cómo se mueren?
- Con una quema de libros, por ejemplo.
- Al final todo, pero todo, incluso esta raza, este planeta y las ficciones, morirá. ¿El olvido está presente en tus investigaciones?
- Sí, definitivamente, es un punto central. Y tomo mucho de Borges para abordarlo.
- La idea del olvido que devora todo, hasta los lenguajes, es muy borgeana...
- Bueno, yo focalicé lo literario en Borges y, en particular, uno de sus cuentos llamado “Tlon, uqbar orbis tertius”, que termina justamente con esta idea.
- Juan, decime algo exacto.
- ¿Cómo? (piensa…)
- Sí, algo que resulte exacto…
- Bueno, en el marco de la lógica dinámica de la ficción es correcto que Ulises Naranjo usa lentes como Harry Potter.
- ¿Es exacto decir que 2 más 2 es cuatro?
- Bueno, sí en la lógica matemática, pero, por caso, la banda de rock Radiohead tiene una canción que se llama “2+2=5”. Por eso, 2+2 depende de la lógica que estés usando. Esto es importante de entender: no hay una sola lógica.
- La lógica es una construcción y los factores de poder intervienen a conveniencia…
- Es así, toda dinámica tiene su lógica.
- Para la gente común, el significado de “lógica” es otro…
- Sí, normalmente, lógico para la gente es “lo que no puede ser de otro modo”. Sin embargo, no es así, y Kant es el culpable. hay muchas lógicas, todo puede ser de otro modo. Las nuevas teorías apuntan a esto, a partir de la teoría de juegos.
- ¿Qué hace la Lógica?
- La lógica se ocupa de los razonamientos, la relación entre significados. Ve cómo establecer conexiones y sacar conclusiones.
- ¿El mundo se rige por leyes lógicas que ustedes los especialistas ven y que nosotros no?
- No. Me estás preguntando si soy un realista y no, soy un antirrealista. El hombre es así: inventa leyes lógicas, construye mundos. Nosotros vemos que las leyes que existieron siempre no existieron siempre. El teorema de Pitágoras, por ejemplo, no existió siempre, como se ha sólido creer.
- La línea recta, ¿existe o es recta sólo un instante en este universo en movimiento, universo de rectas imposibles?
- Y, llegado el caso, puede ser difícil trazar una recta… Hay un libro de Borges, “El libro de los seres imaginarios”, que habla de rectas y puntos como objetos imaginarios. La recta es un artefacto creado por el hombre. La recta está hecha de puntos. ¿Has visto un punto alguna vez?
- No, creo que estamos más pendientes de otras cosas. De hecho, vivimos cercados por la pulsión de lo extraordinario. La gente apuesta a lo inusual más que a lo microscópico… A cada rato, escuchamos a personas que, sueltas de cuerpo, nos dicen que les ha pasado algo extraordinario, extraño, especial, de no creer, ilógico…
- Exactamente… (piensa) ¿Sabés? Estoy preocupado porque a lo mejor no se entiende lo que digo. El texto que escribás seguramente va a tener varias imprecisiones …
- Bueno, inventaremos una lenguaje propio para esta nota, uno que se consumirá a sí mismo. Y me hago cargo de los errores, no sólo porque es difícil entenderte, sino porque buscás la precisión y el periodismo jamás es preciso.
- Vos tenés que ver que yo busco precisión y que analizo las diferencias. Si yo te pregunto a vos si son lo mismos Don quijote y Madame Emma Bovary…
- Yo te digo que no porque uno es hombre, la otra mujer, vivieron en distintos momentos y distintos países y todo eso…
- Pero vos te has desplazado a un ámbito histórico. Y no sos Félix Luna. Y con tus respuestas, no terminás de probarme que son distintos los dos personajes. ¿Y si aparece por la calle un Quijote, uno vestido como un Quijote y todo. ¿Es o no es el Quijote?
- La lógica no es lógica, sino una consecuencia de meras repeticiones?
- No , no esto es parte del mal uso del término… Los matemáticos usan la lógica y no les gusta hablar de ello. Y los filósofos hablan de ello y no les gusta usarla. Uno puede vivir en contradicción. La lógica te permite construir sentido, esto es ser antirrealista, no hay verdadero ni falso. Yo sigo a Cantinflas: “Ni verdadero ni falso sino todo lo contrario”, decía él
- Sigo sin entender, porque buscás la precisión, pero das ejemplos extraordinarios o insólitos…
- Yo soy así: un apasionado perdido. Estoy con la cabeza siempre en otro lado
- ¿Existen las cosas como tales?
- Yo creo que se les da existencia a las cosas cuando uno las menciona, cuando se las dice.
- Si yo le digo a una mujer que la amo, ¿cómo haría ella para escapar de ese amor?
- En dialógica, ella se resiste como oponente exigiendo condiciones de base (conocimientos cabales sobre la persona de al cual viene la propuesta)…
- ¿Entonces el amor es conocimiento?
- (piensa) Creo que no hay amor sin conocimiento, pero tenerlo no garantiza el amor
- ¿Cómo hago para levantarme una mina, entonces?
- Con la lógica estás cagado… La lógica no dice nada del amor; el sentido común dice cosas, pero no sirve de mucho tampoco. Los mecanismos propios del amor son otros
- ¿Existe el misterio, entonces, en el amor?
- Sí, claro que sí.
- ¿Qué es el misterio?
- Lo que no se muestra de modo lógico y preciso. Una caricia, un beso, la mirada, tienen misterio. Yo me he enamorado de miradas y sonrisas de mujeres. En “Alicia en el país de las maravillas”, que es un libro de lógica, se juega con la sonrisa del gato, un verdadero objeto difícil de capturar, la sonrisa, porque es misterioso. Algo que no puede ser representado si no va acompañado con un rostro.
- El amor y la belleza no funcionan sin su contexto. A los dos nos pueden gustar mucho los ojos de Soledad Villamil, pero si se los arrancan y los tiran sobre una mesa, ya no nos parecerán bellos…
- Exactamente, por eso, hay una lógica para cada contexto. Ahora, que haya muchas lógicas no significa que todo sea relativo. Yo soy un mecánico. Busco la precisión. Mi último libro, en inglés, habla de los lineamientos generales de la lógica dialógica que trabajamos con Shahid en Francia y Alemania. No está bien que yo lo diga, pero es la primera que se escribe sobre esto, a partir de una nueva línea de razonamiento que él invento en 1998. ¿Quedó claro?
- No, para nada, pero no importa. ¿Para qué sirve lo que hacés?
- Bueno, para argumentar con ficciones, pero inicialmente no sirve para nada. ¿Para qué sirve el periodismo?
- Para nada. ¿Y qué sirve?
- Nada ni nadie sirve, salvo, dentro de cierta lógica, los que ganan 100 millones de dólares al año, como Steve Jobs, pero si cambiamos el criterio, hay otros resultados. Yo uso el criterio científico. En ciencia, creemos que las contribuciones en lenguajes formales orientados hacia campos inexplorados contribuyen de manea decisiva y sirven de manera insospechada a futuros logros. Con la lógica me di cuenta de que en lo pequeño, y con mi pequeño cerebro, podía hacer una contribución importante. Dimensioné una posible dimensión. Esto es lo mío, mi humilde contribución, lo que yo he hecho conmigo. Esto me pasó con la lógica.
- ¿Levantás minas con la lógica?
- No, al contrario, me van muy mal con las mujeres. No he tenido suerte…
- Dame tu mail...
- Sí: juanredmond@yahoo.fr . Che, te cambio de tema, ¿me dejás ver la nota antes de publicarla?
- Ni en pedo, jamás lo he hecho con nadie, en más de veinte años…
- ¿Por?
- Porque la vida es así: imprecisa, errónea, contradictoria, como la nota que publicaré.
- Está bien. Es tu lógica.
Ulises Naranjo.