Avanza un proyecto para mejorar lluvias en nuestra provincia

Una estación meteorológica robot instalada recientemente en cumplimiento de un plan para que en pocos meses más pueda mejorarse en forma artificial el régimen de lluvias en zonas áridas funciona en el norte de Mendoza, informó uno de los responsables.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La estación remota, que costó cerca de un millón de pesos, está emplazada cerca de El Carrizal informó Raúl Pérez, experto de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Pérez dirige el Laboratorio de Investigaciones Hidrodinámicas Atmosféricas y Nubes para Desarrollos Operativos (Lihando) de la UTN, un organismo de gran experiencia en la lucha antigranizo al que se le ha encargado de ejecutar este plan.

La instalación es totalmente automática y no necesita mantenimiento. Por medio de un chip de telefonía celular, envía datos cada diez minutos a un sitio de internet, que los procesa y los conserva disponibles para su consulta permanente.

Desde junio pasado se miden así los niveles de humedad y lluvia para establecer cuando convendrá "sembrar" las nubes con productos químicos que permiten aumentar hasta en un 20 por ciento las precipitaciones.

La iniciativa integra el Proyecto de Reingeniería de los Estudios Climáticos para Incrementar Precipitaciones por Implementación de Técnicas Artificiales (Precipita), financiado en un 75% por la Facultad Regional Mendoza de la UTN y en un 25% por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

El plan contempla instalar una estación igual en el secano norte de San Martín, una zona igualmente castigada por la sequía.

"La idea es mitigar las crisis hídricas adaptando un método usado exitosamente en Israel, Texas (Estados Unidos), México, Tailandia, Arabia Saudita, Rusia, China y Australia", explicó Pérez.

Consiste en la siembra, desde tierra, de nubes con núcleos de condensación y congelamiento, químicos que ayudan a formar gotas más grandes que puedan llegar al piso y no se evaporen por completo en la caída.

La iniciativa fue formulada y presentada por la UTN en la convocatoria de 2008 del programa de Proyectos Federales de Innovación Productiva (PFIP). El Lihando diseñó la experiencia y está a cargo de ejecutarla.

El proyecto fue planificado en cuatro etapas. La primera, entre diciembre de 2008 y junio último, contempló “el estudio y caracterización de la dinámica de los procesos atmosféricos y de formación de nubes y precipitación de la zona de experiencia”, detalló el experto.

Se usaron datos diarios de radiosondeos, información del Servicio Meteorológico Nacional, especialmente la satelital, y de radares meteorológicos. Se llevó a cabo también una pesquisa sobre tipos, tamaños y concentraciones de los distintos núcleos de condensación naturales en la atmósfera de la zona.
En la segunda etapa se busca adaptar las metodologías de probado éxito en el extranjero a las condiciones de Mendoza. El trabajo contempla a su vez el desarrollo de tecnología propia.

“En la próxima etapa se implementará el programa de aumento de precipitaciones mediante la siembra de nubes, para obtener un incremento benéfico que aporte a una solución al grave problema hídrico que sufre el mundo”, dijo Pérez, que ingeniero y físico.

En el último paso se utilizarán las mediciones de los sensores instalados para evaluar los resultados del proyecto, adelantó.

"Esperamos también desarrollar un centro de formación y operativo de recursos humanos y tecnológicos de nivel internacional para ofrecer este servicio de modificación artificial benéfica de los procesos climáticos y meteorológicos para mitigar los impactos negativos que produce el cambio climático", destacó Pérez.