De más está decir que para pensar en adquirir un libro electrónico primero es necesario contar con un lector, un e-reader, de limitadas características pero fundamentalmente ideado para tal fin, o una tablet PC, que tiene funciones muy similares a una computadora hogareña, pero con la practicidad de estar todo en una pantalla.
También pueden leerse en computadoras hogareñas o notebooks, aunque mucha gente sigue pensando que no es la forma más práctica de amigarse con el e-book.
En Europa, este formato ya representa el 5% del total de las ventas, mientras que en los Estados Unidos ya supera el 20%. En la Argentina, se prevé que en menos de 3 años ya se haya generalizado la cultura de descargar un libro y leerlo desde la pantalla.
Los precios, claro está, son mucho menores a sus ediciones en papel, y uno de los últimos títulos nacionales se puede conseguir por menos de $24, mientras que los de editoriales españolas, por menos de $45.
"Quienes nacieron después del 95 conforman hoy una generación postinternet y tienden a considerar lo electrónico como fundamental para sus vidas. Difícilmente, entonces, los contenidos para chicos y jóvenes podrán abstraerse de este fenómeno de larga duración”, afirmó Octavio Kulesz, director de la editorial digital Tese, en declaraciones a un matutino porteño.
Fuente: Infobae
E-books: un mercado en pleno auge
Las librerías virtuales en la Argentina continúan su plan de expansión y suman tanto las últimas novedades como clásicos de todas las épocas, además de títulos que son imposibles de conseguir en el país en su versión en papel.