Gisela Molina, la joven que recibió un disparo en la cabeza, sigue luchando por su vida. Permanece internada en terapia intensiva del Hospital Central con pronóstico reservado y en estado muy crítico.
El parte oficial del hospital indica que a la joven "se le realizó una craneotomía para colocar un captor de pic (permite el monitoreo de presión intracraneala) y la bala no es retirada ya que no es recomendable hasta tanto el cerebro no se descomprima.
Una vez que Molina fue estabilizada, se la trasladó a una unidad de terapia intensiva con respiración mecánica asistida, ya que se encuentra con un Glasgow 03 (en estado de coma). Además, su pronóstico es reservado.
La joven de 18 años vive en el barrio Santa Rita de Ciudad y el martes quedó involuntariamente en medio de una guerra de bandas del lugar, donde recibió un tiro en el parietal izquierdo.
No hay detenidos por este caso hasta el momento.