Admitió haber matado a su bebé pero fue absuelta

Los jueces decidieron que hubo errores en la investigación. La mujer había aceptado una pena de 9 años en un juicio abreviado. Previamente, admitió haber asesinado a su bebé recién nacido y enterrado el cadáver en un campo.

Un tribunal oral de San Nicolás absolvió a una mujer que había admitido haber asesinado a su bebé recién nacido y enterrado el cadáver en un campo, por entender que hubo errores en la instrucción del caso, ya que la autopsia al cuerpo no fue remitida a un perito médico oficial.

La mujer, por consejo de un defensor oficial, hasta había aceptado una pena de 9 años de prisión en un "juicio abreviado", pero el tribunal que debía rubricar la pena decidió revisar la causa, la absolvió por los errores en la investigación y cuestionó a la fiscal que tuvo a su cargo el caso.

La muerte del bebé se produjo en octubre del 2009 en la localidad bonaerense de San Pedro, y la mujer absuelta se llama María Gabriela López, quien estaba imputada por el homicidio de su beba recién nacida, un delito que contempla una pena de prisión perpetua.

Según la instrucción, López pactó con la fiscal de juicio de San Nicolás, Gabriela Ates, un "juicio abreviado" por el cual solamente se la condenaría a 9 años de prisión si el tribunal homologaba ese convenio.

Sin embargo, los jueces Laura Fernández, María Belén Ocariz y Cristian Ramos analizaron toda la investigación y determinaron que en ninguna de las dos autopsias quedaba claro cómo había muerto el bebé, ya que si bien podía haber sido asfixiado, como lo creyó la madre, también pudo haberse ahogado con su propio vómito.

Los hechos juzgados ocurrieron entre el 3 y el 8 de octubre de 2009 cuando, según la imputación que realizó la fiscal de instrucción que tuvo a cargo la investigación del hecho, Franca Padulo, López, "haciendo uso de un mecanismo asfíctico por sofocación por obstrucción de nariz y boca, dio muerte a su hijo biológico, nacido el 1 de octubre".

Para la fiscal, tras cometer el crimen de su hija, la mujer "enterró el cuerpo sin vida dentro del predio en el que residía".

La autopsia realizada al cadáver determinó que el bebé había fallecido "por un mecanismo de tipo asfíctico por sofocación por obstrucción de nariz y boca por elementos como ropas de cama, almohadas, bolsas de plástico, papel mojado o mantas y/o obstrucción intrínseca de la vía respiratoria por cuerpo extraño por broncoaspiración del contenido gástrico”.

Ante esa duda de los expertos, los magistrados entendieron que, en la pesquisa, se debió remitir ese estudio "para que el perito médico oficial dictaminara en consecuencia", pero ello no sucedió ni se realizaron otras investigaciones para obtener la total certeza sobre las causas de la muerte del niño.

Fuente: minutouno.com.ar