1. Nunca decís frases de más de 140 caracteres.
2. No podés contemplar un suceso o acontecimiento sin twittear sobre él.
3. Una cámara te enfoca y no podés evitar preguntarte: ¿estaré saliendo ahora en Facebook?
4. No podés recordar cuándo fue la última vez que fuiste al baño sin llevar con vos tu smartphone.
5. Vas de compras y a la vuelta tenés ya tres nuevas ideas para tu blog.
6. Escribís en tu blog sobre esas ideas antes de sacar tus compras de las bolsas.
7. Sin el símbolo #ff, no sabés ya cuándo es viernes.
8. Conocés a los twitteros de los que sos seguidor mejor que a tus vecinos.
9. Perdiste ya la cuenta de cuánta gente seguís en Twitter y de cuánta gente te sigue a vos.
10. Si querés adelgazar, recurrís a alguna dieta de Twitter.
11. Preferís chatear o hablar por Skype con tu pareja, aunque esté sentada a sólo dos metros .
12. Por los noches le susurrás a tu pareja al oído un “TQM” (Te quiero mucho).
13. En Carnaval te disfrazás de pájaro de Twitter o de página de Facebook.
14. Sentís que no has perdido el día cuando encontrás una palabra que Google no ha indexado todavía.
15. Cuando desembalás algo, grabas un vídeo en directo y lo subís a YouTube.
16. Esta semana te has quedado dormido un par de veces frente a tu portátil.
17. Conocés mejor las redes wifi de tu ciudad que sus lugares de interés turístico.
18. Si hay un apagón de luz, notás sudores fríos, manos temblorosas y ataques de pánico.
19. Has asentido la cabeza ante cada uno de los síntomas enumerados con anterioridad.
20. Y, a pesar de todo, no has llegado a leer la lista de síntomas hasta el final.
Fuente: MarketingDirecto.com