Un niño de 11 años, que participaba junto a un amigo en una cacería en Santiago del Estero y que recibió un disparo de escopeta en el rostro, murió hoy en el centro asistencial donde se encontraba internado, informaron fuentes policiales y sanitarias.
La víctima, identificada como Pablo González, había ingresado ayer al Hospital de Niños de la capital santiagueña, tras recibir un disparo de escopeta que accionó su amigo de 14 años, durante una cacería de palomas, en el paraje Fisco Chico, distante a unos 70 kilómetros al sur de la capital provincial.
Las perdigonadas de la escopeta calibre 16 le habían provocado al menor graves lesiones en los ojos, oídos y en la base del cráneo.
Por disposición de la Justicia del Crimen de turno, se dispuso que el cuerpo de la víctima sea sometido a una autopsia en la Morgue Judicial que funciona en el Hospital Independencia de la capital santiagueña.
Fuente: Cronica.com.ar
Cazaba palomas y terminó con un balazo en la cara
El chico había ido a cazar con un amigo de 14, al que se le escapó el disparo con una escopeta calibre 16. El episodio tuvo lugar en el paraje Fisco Chico Santiago del Estero.