Estas palabras que forman el título de hoy parecen no generar ninguna duda; sin embargo, por simples y conocidas, no dejan de causar algún problema en la expresión, sobre todo escrita. Vayamos por orden:
MUCHO: Como adjetivo, se antepone al sustantivo y debe concordar con él en género y número: Mucha gente, mucho ruido, muchos problemas, muchas personas. Hay un error generalizado y es el decir * Tengo mucho hambre. ¿Por qué es erróneo? Lo es porque el sustantivo ‘hambre’ es de género femenino, pero cuando anteponemos el artículo, por razones de eufonía, colocamos ‘el’, en vez de ‘la’: el hambre. Lo mismo ocurría con ‘agua’ o con ‘hacha’. Pero si lo que debemos colocar delante del sustantivo ‘hambre’, de género femenino, es el adjetivo, este tomará también el género femenino: mucha hambre. Por lo tanto, Tengo mucha hambre.
‘Mucho’ puede ser también adverbio: Estudia mucho. Se distrae mucho. Se transforma en ‘muy’, delante de adjetivos y de otros adverbios: muy tranquilo, muy lejos. Pero ‘mucho’ no cambia si precede a las formas ‘mejor’, ‘peor’, ‘mayor’, ‘menor’, ‘más’, ‘menos’, ‘antes’ y ‘después’: Está mucho mejor. Yo era mucho menor que ella. Llegaste mucho antes de lo previsto. Lo quería mucho más de lo que él podía imaginarse.
¿Qué sucede si la fórmula que vamos a usar es mucho más, mucho menos + sustantivo? ‘Mucho’ tiene valor adjetivo y concuerda con el sustantivo. Así: Muchos más alumnos, muchas más ventajas, mucha más gente, mucho más dinero.
¿Y si la fórmula es mucho mayor, mucho menor + sustantivo? En estos casos, ‘mucho’ se comporta como adverbio, por lo tanto, es invariable y modifica al adjetivo comparativo: Habló con mucho mayor tranquilidad que otras veces. Sin embargo, hoy existe una tendencia cada vez más creciente a hacer concordar ‘mucho’ con el sustantivo: Este auto corre a mucha mayor velocidad. Pero esta concordancia no se produce si el sustantivo va antepuesto: La inflación es mucho mayor que la reconocida por el gobierno.
MÁS CON NADA Y CON NADIE: Cuando el adverbio ‘más’ acompaña a ‘nada’, ‘nadie’, ‘ninguno’ y ‘nunca’, lo normalmente aconsejable en el español general es la posposición de ‘más’: Ya no vendrá nadie más. ¿Ninguno más desea hacer una oferta? ¿No se servirá nada más la señora? Prometo que no lo haré nunca más. Sin embargo, en el habla coloquial americana, es frecuente la anteposición de ‘más’: No oí más nada al respecto. Creo que ya no ingresará más nadie.
Fuente consultada: Real Academia Española y Asociación de Academias de la lengua española (2005) Diccionario panhispánico de dudas. Colombia: Santillana.