Accidentes que podrían evitarse en las rutas

La negligencia de los automovilistas en las rutas nacionales, con trágicas consecuencias, debe ser sancionada ejemplarmente.

Semanas atrás, un ómnibus con pasajeros que circulaba a 130 kilómetros por hora por la ruta nacional 9 ocasionó un accidente con el trágico saldo de un muerto y varios contusos y heridos. Tal como quedó documentado en un testimonio fílmico que registraron tres jóvenes que viajaban en otro vehículo por la misma autovía, el ómnibus venía violando las velocidades máximas establecidas y, por este motivo, ellos mismos denunciaron el hecho y advirtieron sobre el peligro en la estación de peaje y en un puesto de Gendarmería Nacional.

Lamentablemente, nada se hizo al respecto y minutos después, el ómnibus se "accidentaba" -recordemos que lo que se puede evitar no debería considerarse "accidente"-, con el resultado conocido, que coincide con el índice estadístico, según el cual un 53 por ciento de los accidentes ocurre en rutas nacionales.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, distinguió a los tres jóvenes por esta acción y destacó que el compromiso manifestado es el que se requiere de toda la población para reducir las tasas de siniestralidad vial.

También en estos días, la Cámara Penal de Apelaciones de Vera, provincia de Santa Fe, revocó el fallo de primera instancia que había absuelto por falta de suficientes pruebas al chofer que conducía el ómnibus en el que fallecieron nueve alumnos, una docente del colegio porteño Ecos, el chofer del camión con el que chocaron y su acompañante, el 8 de octubre de 2006, en la ruta provincial 11. El fallo expresó que el chofer "actuó con imprudencia o negligencia" al momento de ocurrir el hecho, ya que podría haber bajado la velocidad o buscado la banquina.

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