Cuando el tamaño no importa en la pareja

Para algunas mujeres es fundamental, para los hombres es un defecto si mide poco. La cuestión pasa a segundo plano cuando realmente uno está enamorado.Te contamos a quiénes no les importó el tamaño.

Aunque no lo crean, Tom Cruise siempre sufrió por su complejo. Foto: web
Aunque no lo crean, Tom Cruise siempre sufrió por su complejo. Foto: web

¡Que el hombre sea más petiso que la mujer, no importa! ¡Mal pensado!

Carla Bruni y Nicolas Sarkozy

La pareja del presidente francés y la cantante se consolidó en un suspiro. En cuatro meses, él se divorció y, en enero de 2008, se casaron. Mucho se habló del flechazo y de la fogosidad (Carla contó que llegaron tarde a citas de Estado por tener sexo). Pero lo que más se comenta es ¡la diferencia de estatura! Carla, ex modelo, mide 1,76 y usa chatitas, incluso con vestuario formal; Sarkozy (1,68) usa tacos para ganar centímetros. Como ella es una lady, en escaleras posa debajo de su marido y al caminar, se mantiene pasitos atrás para no delatarlo.

Katie Holmes y Tom Cruise

Tom es uno de los tops de Hollywood: cotización récord, éxito de taquilla, galán irresistible, algo que no llega a empañar su baja estatura (araña el metro 70). En el cine, gracias a trucos en el rodaje, lo emparejan con sus compañeras de ficción. En la realidad, es difícil disimular los centímetros que le lleva su mujer, Katie Holmes, que mide 1,75; ni hablar de su ex, Nicole Kidman (¡de 1,79!), que volvió a usar tacos una vez divorciada. Parece que Tom detesta los stilettos y hace lobby para que Katie los evite.

Carey Lowell y Richard Gere

¿Quién no se enamoró del millonario sentimental de Mujer bonita? Todas soñamos con ser Vivian Ward, la afortunada que conquista al Edward Lewis interpretado por Richard Gere. Fuera del set, Gere se casó con Cindy Crawford, se volvió un referente del budismo y en 2002 se unió a la ex modelo y actriz Carey Lowell, con quien tuvo un hijo. No es justo definirlo como el "perfecto bajito", pero lo cierto es que su actual mujer le saca varios centímetros, en especial cuando visten dress code. Como buen budista, lo toma con calma tibetana y sin alterar su paz interior.

Carlo Ponti y Sofia Loren

En uno de sus primeros castings, puerta de ingreso para convertirse en uno de los monstruos sagrados del cine, Sofía Loren conoció al famoso productor Carlo Ponti. Ella tenía 17 años. El flechazo fue inmediato y resistió las adversidades. Es que Ponti le llevaba 22 años y estaba casado. Cuando, después de mucho tiempo, formalizaron, la boda fue anulada. Volvieron a casarse, exitosamente, más tarde. Vivieron medio siglo de amor y tuvieron dos hijos. Eran almas gemelas, con cuerpos opuestos. Sofía le llevaba una cabeza, pero eso no fue motivo de discordia.

Fuente: Ohlala