Siempre me terminan diciendo "viejo verde" y yo respondo que toda mi vida he sido "verde" tan solo me faltaban años. Ahora a punto de cumplir mis cincuenta y diez, ya me he recibido de "viejo verde" finalmente. Esto ocurre por los temas de los que me gusta conversar, no convencionales o poco frecuentes.
El signo de Virgo del cual formo parte, ya ha comenzado según me cuentan las brujas que me rodean... pero ¿que significación tiene esto y para qué puede servir? me he preguntado en estos días, y con mi eterna curiosidad y vampirismo de rodearme y hablar con los jóvenes he descubierto que el tema de la virginidad que tanto preocupaba a los de mi generación, no está totalmente erradicado de la educación de nuestros jovenes, no tiene la trascendencia que las religiones católicas, musulmanas y judía impusieron, pero aún sigue siendo un temita controvertido...
La virginidad fue un motivo discriminatorio en casi todas las sociedades.
En el siglo XIX existieron cirujanos que hicieron grandes negocios con la cirugía reparadora, un simple punto dado en el lugar preciso era motivo de grandes ganancias a cirujanos restauradores, ese punto las salvaba del descenso directo. Eso hacía que en algunas sociedades se puediera mostrar la sábana teñida de sangre colgada del balcón de hierro en el primer piso de las casonas italianas, mi querida Sicilia se caracterizaba por eso.
El himen puede presentarse de distintas maneras, puede NO existir al momento de nacer, puede tener un anillo flexible que rodea la entrada de la vagina (introito), tener forma tabicada, algo así como una columna que divide el orificio en dos, tener forma cribiforme, o sea como un colador, o estar totalmente imperforado, este último es quirúrgico.
El himen puede romperse espontáneamente al andar a caballo, al hacer gimnasia y, fundamentalmente, al practicar ballet, (amiga, te estoy tirando datos...), podés hablar del "Lago de los cisnes" en la primera cita o comprarte una copa en una casa de deportes, y hacer grabar tu nombre con un segundo premio en gimnasia deportiva.
En el proceso de autoconocimiento o de autocomplacencia, suele comenzar a dilatarse o, si aparece un sujeto con paciencia, el himen va a ceder espontáneamente y sin sangrado.
El himenizaje brusco puede producir sangrado, y puede continuar ocurriendo dependiendo del diámetro del objeto que eventualmente himenice (verbo aún no aceptado por la RAE y cuya invención me pertenece).
Luego de la ruptura el himen queda en forma de estrella de mar, por la forma (entiéndase por las dudas que alguien haya pensado en lo "salado"). Los vestigios pueden verse y se denominan "carúnculas mirtiformes" pues tienen la forma de pequeños martillos. Siempre y cuando no tengas presbicia como yo: si te ponés los anteojitos para ver de cerca, vas a observar todo sobredimensionado y tenés que tener cuidado porque el marco lastima.
El himen termina de romperse definitivamente con el parto.
En algunas culturas africanas, hoy se continúa practicando la Infibulación, extirpación del clítoris y sutura del orificio vaginal, dejando un pequeño orificio para el sangrado menstrual. Muchas niñas de entre 2 y 6 años mueren por infecciones postquirúrgicas ya que dicho procedimiento es efectuado por matronas o curanderas y sin normas de asepsia.
En algunos casos, la noche del casamiento se efectúa la apertura de la sutura con un cuchillo; en otros, continúan así hasta el parto, lo que hace que además de estar privadas del placer sufran intensamente con cada relación sexual. ¿Duele de solo pensarlo no?
Volviendo a los de mi generación... a nosotros, nos bastaba con bailar un lento (ellas te cruzaban el brazo como barrera para evitar el acercamiento), volver a casa con la sensación de la mejilla recién pintada, no lavarse la cara hasta varios días después, y sentir el perfume en nuestras manos... las cartas nos llegaban con perfume y por vía aérea, certificadas o expreso, según la emergencia o el poder económico del interesado.
Siempre me gusta contar que a los de mi generación tener sexo con una chica (prueba de amor) era como remar en dulce de leche repostero con dos palitos de helado como remos.