Verónica, los tacos altos y el salmón...

La fiesta del Cosulado de Chile transcurría como cualquier fiesta, una gran barra con pisco y bebidas, una mesa deslumbrante con frutos de mar, salmón... De pronto, un señor llamó al orden, en el preciso instante en que ingresaba al recinto un gran plato de salmón, cubierto de choritos!!!, las miradas se desviaron hacia allí, pero de repente, el cónsul decidió dar un discurso de agradecimiento a la ayuda de los mendocinos: contó de los camiones que se cargaban en los barrios más pobres, se llegaban a atorar en la aduana, los ojos dejaron el salmón y comenzaron a llenarse de agua salada, como el agua de mar... agradeció a los más humildes, a todos los que fuimos solidarios y afectuosos con el desastre de nuestros hermanos.

Verónica (la vice) me confesó al oído que sufría por los tacos, Octavio y yo saboreábamos un caldillo que le traía recuerdos de su amada Rumania, yo lo miré y lo vi soñar. Descubrí que muchos de los que allí estaban son destinatarios de mis escritos domingueros, nunca  he escrito por encargo pero hoy voy a intentar hacerlo:

Se piensa que los tacos altos fueron diseñados por el gran Leonardo como una forma de estilizar la figura femenina, también fueron útiles en las épocas en que no había cloacas y había que pisar las calles llenas de ciertos elementos poco confortables, hecho que llevaba también a las grandes epidemias y muertes abismales en la Europa de entonces.

Los tacos altos estuvieron prohibidos en EEUU en una época por despertar los ratones masculinos, hasta hay una ley en Argentina que prohíbe circular manejando con ellos u ojotas...

Yo nunca había pensado en ellos, entonces hoy me subí con mis talones a una madera de 10 cm de pinotea que tengo en mi casa, de mis tiempos de talla... permanecí allí intentando interpretar la sensación que se percibe cuando uno eleva sus talores a 10 cm del piso...

Y pensé, pensé, pensé en lo que ocurriría con aquellas mujeres que son muy bajitas, porque hay minas que son petisas, pero petisas petisas eh?...

Yo conocí una que desde pequeña su madre le daba Factor AG en gotas pues cuando tenía gases se le llenaban de tierra los bolsillos, tan bajita era que no usaba tampones por que se pisaba la piolita, y vivía enferma aunque estuviera sana para que los médicos la dieran de alta...

La cosa comienza de chiquitas, desde pequeñas ya empiezan a chancletear los tacos, meten ruido, hay un golpeteo y un arrastre posterior, hasta que consiguen manejarlos...  el tiempo les hace crecer el pie y logran llenar los zapatos.

Un método divulgado para el aprendizaje es: apoyar la espalda contra la pared y avanzar el pie hacia adelante, depositar todo el peso del cuepo en él y luego arremeter con el siguiente pie, a mí no me sale...

La cosa es que al elevar los talones 10 cm o más el cuerpo pierde el equilibrio y el punto de sustentación se localiza en la región metatarsiana (zona posterior al sitio donde terminan los dedos) para colmo de males, los zapatos terminan en punta, es como una flecha. Ahora entiendo el término taco aguja: al elevar el cuerpo, se inicia una contractura de los tobillos y de los gemelos, se trasmite un desbalance a las rodillas, hay una contractura de los músculos de la columna incluidas las cervicales. Ya vamos por el cogote...

Vuelvo al pie, la terminación en flecha hace que los dedos se encimen, se desvíe el dedo gordo hacia adentro y predisponga al Halux Valgus (juanete) los dedos encimados pueden llegar a ser dedos en martillo, puede aparecer una sesamoiditis, producto de la fracuta de ese huesito que está en el extremo anterior del pie, puede también aparecer el Neurinoma de Morton, se forma algo así como una fibrosis alrededor de los nervios del pie... el dolor viaja directamente al cerebro produciendo una sensación muy molesta.

Los hombres no debemos dejar de prestar atención al sacrificio de las mujeres, nosotros nos ponemos el traje de siempre, luego de una ligera ducha, y después comenzamos con la eterna espera hasta que ellas estén listas, mientras, sentaditos en la cama espiamos el partido de turno y cuando estamos ya con ganas de no ir a ninguna parte aparecen delante nuestro más altas que nunca, perfumadas, depiladas, peinadas, pintadas y hacen mil piruetas para sentarse en el asiento del auto, no sin antes pegarse la última mirada en el espejo de cortesía.

Hace algunos años, lo escuché a mi hijo cancelar una cita quince minutos antes de la misma, lo llamé y le expliqué todo esto, me miró con cara de "otra vez el viejo choto!" eso ocurre cuando dejás de ser Tarzán para tu hijo y comienza a verte como a Homero Simpson...le pregunté además si sabía dónde estaba el primer clítoris de una mujer, él respondió que ya le había hecho el mapa cuando tomábamos cafecitos en la vereda del Billar Avenida, le dije que ya era hora de explicarle que, además del más conocido, hay otro que se llama tragus: es esa formación que queda en la entrada misma del oído y que vibra con las palabras dulces...