Una “súper bacteria” hindú viaja rápidamente y podría desembarcar pronto en el Cono Sur

La nueva enzima apareció en la India y ya está alojada en 14 países. Según especialistas, su expansión es notoria y pronto llegaría a Sudamérica. Además, los científicos han comprobado que la NDM-1 es muy resistente a los antibióticos.

La enzima apareció en la India, comenzó a propagarse por Europa y ya cruzó el océano y pasó a Estados Unidos. Foto: web
La enzima apareció en la India, comenzó a propagarse por Europa y ya cruzó el océano y pasó a Estados Unidos. Foto: web

Un reciente encuentro de especialistas científicos internacionales, lanzó un alerta mundial por el avance de una “súper bacteria” detectada. Según el análisis de la misma, esta nueva encima posee una alta defensa contra los antibióticos y su expansión alcanzaría territorios nacionales.

Durante la 50° Conferencia Intercientífica de Agentes Antimicrobianos y Quimioterapia realizada esta semana en Boston, los especialistas lanzaron un alerta por la detección de una nueva enzima (la NDM-1, Nueva Delhi metalo-beta-lactamasa-1) en un grupo de bacterias patógenas. Un factor que las vuelve resistentes a los antibióticos conocidos y que llevó a catalogarlas como “superbacterias”.

La enzima apareció en la India, comenzó a propagarse por Europa y ya cruzó el océano y pasó a Estados Unidos. Su llegada a la Argentina, según afirman los científicos consultados por el diario Clarín, sólo es cuestión de tiempo.

Esta súper bacteria se originó en hospitales de la India, por las pésimas condiciones sanitarias de ese país, donde además hay acceso fácil y económico a los antibióticos, lo que favorece su uso exagerado. De allí se propagó a Pakistán y Bangladesh.

“Esta enzima ha evolucionado para reconocer a casi todos los antibióticos, hasta los de última generación”, señala Alejandro Viale, investigador principal del Conicet en el Instituto de Biología Molecular de Rosario (IBR) y profesor de microbiología en la Universidad Nacional de Rosario.

La NDM-1 es producida por un grupo de bacterias, las enterobacterias, como la Escherichia colli, un huésped habitual del intestino humano. Pero también está la Klebsiella pneumoniae, que produce neumonía.

Es decir, las personas afectadas por la “superbacteria” pueden contraer enfermedades conocidas a causa de las bacterias ya conocidas; la diferencia está en que, por culpa de esta enzima, ningún antibiótico les hace efecto.

No obstante, es pertinente destacar que es muy raro que las personas saludables y bien alimentadas se infecten, por más que estén en contacto.

Sin embargo, el mayor riesgo está en las bacterias hospitalarias: puede ser mortal si hay una enfermedad de base, inmunodepresión, sida, o una cirugía compleja.

“Tenemos la necesidad urgente de establecer un sistema de vigilancia internacional y examinar a todos los pacientes ingresados en cualquier sistema de salud en tantos países como sea posible”, advirtió Patrice Nordmann del Hospital Bicetre, de Francia.

“Por ahora no sabemos qué tan rápidamente se está extendiendo. Podría llevar meses o años, es como una bomba de tiempo”, agregó el especialista.

Un incesante avance

Más de 170 pacientes hospitalarios se infectaron en la India, Pakistán y Bangladesh. Fue en un hospital británico donde se detectó por primera vez la NDM-1 fuera de Asia, en 2007; en ese país ya se registraron 70 casos.

Después del primer estudio, publicado en The Lancet el 11 de agosto pasado, se reportaron nuevas infecciones en más países.

“No hay modo de evitar que entre a la Argentina, sólo es cuestión de tiempo. Pueden darse brotes hospitalarios para preocuparse si estas bacterias se diseminan en todos los centros de salud”, admite Viale, cuyo equipo investiga precisamente la diseminación de los agentes patógenos.

En el IBR buscan un inhibidor. Y en Buenos Aires, otros dos grupos trabajan en el mismo tema. “Intentamos tener conocimientos para disminuir el número de víctimas”, expresa Viale.

“Lo que podemos hacer es algo preventivo: una buena higiene del personal hospitalario; no usar masivamente antibióticos, para no seleccionarlas. Si hay un foco, identificarlo y aislarlo”, agrega el especialista.

Todo indica, que a pesar las prevenciones mencionadas, la carrera para vencer a esta novedosa “súper bacteria” será muy difícil.