Científicos de la Universidad de Keele, Estados Unidos, presentaron los resultados de una novedosa investigación. Según sus conclusiones, la emisión de malas palabras genera una gran sensación de alivio en las personas doloridas.
Además de publicar esta novedad, la revista Neuro Report expuso las motivaciones que llevaron a los científicos a realizar los estudios. "Recuerdo a una mujer dando a luz e insultando permanentemente. Los enfermeros que la atendían dijeron que ese lenguaje era muy común en la sala de partos", declaró un profesional de Keele.
Posteriormente, se procedió a comprobar esta información. Para ello, los investigadores solicitaron a un grupo de estudiantes que sumergieran una de sus manos en agua helada. Según los registros, aquéllos que ante el sufrimiento pronunciaron palabras como mesa, puerta o cuadrado retiraron su extremidad del agua mucho tiempo antes que los sujetos que insultaron ante el dolor.
Los científicos concluyeron que "la proclamación de insultos ayuda al cerebro a regular los canales neuronales que conducen el dolor. En otros términos, el uso de malas palabras reduce el umbral y la sensación de dolor".
Fuente Latinsalud