Empresarios: en busca de la responsabilidad social perdida

“¿Qué hay que hacer para que las empresas se ocupen de dar trabajo, por ejemplo, a transplantados y ex presos? Con solo tomar un par de personas alcanza. Acá los que ganan plata quieren seguir ganando más plata. Si no damos trabajo a los ex presos, ¿qué pasa? Pasa que ese tipo no consigue laburo en ningún lado y vuelve a robar, a matar, a violar. Y después nos quejamos…”

"Clínica del Riñón", en San Martín, un ejemplo.
"Clínica del Riñón", en San Martín, un ejemplo.

"Sólo podemos dar lo que ya hemos dado, sólo podemos dar lo que ya es del otro".

Jorge Luis Borges.

 

“¿Qué hay que hacer para que las empresas se ocupen de darle trabajo a los transplantados y a los ex presos? Mirá con solo tomar una o dos personas aptas desde todo punto de vista para desarrollar la tarea alcanza. Acá lo que pasa es que los que ganan plata quieren seguir ganando más plata. Yo me pregunto: si no le damos trabajos a los ex presos, por ejemplo, ¿qué pasa? Pasar que ese tipo no consigue trabajo en ningún lado y vuelve a robar. Y después nos quejamos…”

La frase no pertenece a ningún progresista de izquierdas, a ningún revolucionario marxista ni a un zurdito de biblioteca, sino a un empresario mendocino que asume y valora el concepto de responsabilidad social empresaria.

“Nosotros hemos luchado mucho por esto y ya: que todos nos comprometamos en que los transplantados y ex convictos tengan trabajo. Hay muchos empresarios, como nosotros, que ya ganaron mucha más plata que la que se necesita para vivir muy bien. Entonces, es hora de que miremos un poquito alrededor”, sigue Daniel Fierro, dueño de la empresa “Clínica del  Riñón” (Hemodiálisis San Martín), que de él hablamos.

¿Por qué nos resulta tan raro escuchar estas palabras? Tal vez porque los mendocinos estamos más acostumbrados a echar culpas, a esconder la basura bajo al alfombra y a proponer castigos, que a comprometernos, desde el lugar que a cada uno le toca, con cambiar las conductas del monstruo que nosotros mismos alimentamos.

La culpa siempre es del “otro”. Y el “otro” es todo aquel que no comparte mis valores y mis visiones y que no ha conseguido tener el nivel de vida que yo tengo.

El “otro” dentro de la medida de lo posible, sin escándalos, pero rápidamente, debe ser corrido de la escena, apartado, eliminado.



Fuerte ese aplauso



La empresa de Daniel Fierro se ocupa, en parte, de ofrecer de ofrecer trabajo a pacientes dializados o transplantados y también a ex presos, con exámenes sicológicos que le ofrecen prueba de aptitud.

Ejerce también lo que se denomina Terapia Ocupacional Rentada, “un programa dirigido a continuar la labor que hace la clínica desde hace varios años, para cambiar la realidad de los pacientes dializados, dándoles la posibilidad de: integrarse al mercado laboral y generar sus propios ingresos; posibilitar el acceso a nuevos tratamientos y funcionar como una terapia alternativa”, dice de ella la gente de Valos.

Entre otras cosas, además de laburo, organizan colaboraciones con el Banco de Alimentos y el Banco de Medicamentos, hacen ejercicios físicos en horario laboral, festejan los cumpleaños de los empleados y urden salidas grupales, campeonatos de truco y participación en maratones y becas. Todo esto ocurre en Mendoza, aquí, en el departamento de San Martín.

“Nosotros damos trabajo a pacientes en nuestros centros de diálisis. Publicamos un primer trabajo en el año 2003 en donde demostramos que esta terapia mejora la calidad de vida, lo consideramos una terapia “rentada”. Los resultados están a la vista en cuanto a calidad y promedio de vida de los pacientes. Ahora estamos escribiendo el trabajo en donde demostramos que no solo mejoramos la calidad de vida, sino que aumentamos la sobrevida”, explica el empresario mendocino.
 
Para que se entienda bien el impacto de la tarea social de Hemodiálisis San Martín, hay que saber que se da trabajo en relación de dependencia a mas de 60 personas. Saquémonos el sombrero ante el ejemplo de esta gente. Con mil empresarios como Daniel Fierro en Mendoza, cambiamos la historia de la provincia.



Un proyecto para traer luz



Una lucha importante que está llevando a cabo por estos días el empresario es la de impulsar una ley provincial que permita disminuir el pago de ingresos brutos para quien dé empleo a discapacitados, transplantados y ex presos. En realidad, la letra ya existe para discapacitados, pero lo que se busca con el nuevo proyecto (que está en manos del senador justicialista Andrés Da Rold) es que la desgravación se extienda a los transplantados y ex presos. Ojalá le vaya bien al legislador con el proyecto.

“Es verdad, existe para discapacitados. Y te diría que nosotros somos la única empresa que usa ese privilegio en Mendoza y no sé si en Argentina. Esto habla de lo poco que se emplea a discapacitados. El proyecto lamentablemente está en veremos”, sigue Fierro, un empresario de fierro (discúlpese la vulgaridad, sí, es obvio, pero estaba ahí, picando en el área, era cuestión de meterla nomás).

“El caso de los trasplantados beneficiaría sólo al trasplantado y, bueno, se entiende que nadie se movilice, pero el caso de los ex presos es para mí obvio. Si un preso, al salir de la cárcel, no consigue un primer empleo, ¿qué pueden hacer? Sino le dan ni siquiera el certificado de buena conducta, ¿qué hace? En algunos casos, puede volver a robar, a violar, a matar”, considera él.

Repitámoslo: con otros 999 empresarios como Fierro, cambiamos el paisaje de Mendoza. Aún así, la tarea no terminaría allí, está claro, porque la participación debe ser de todos. No obstante, qué gran ejemplo se daría.

Decimos en el título de la nota: "en busca de la responsabilidad social empresaria perdida"; fuera de las intenciones genuinas y las que provienen de un interés "marquetinero", cierto es que, en algunos casos, no se puede perder lo que nunca se ha tenido.