En Estados Unidos, más precisamente en Arizona, hay cerca de 3.000 argentinos que viven con miedo a ser deportados. Esto sucede por la durísima ley que se implementa contra la inmigración ilegal.
La mayoría de los que se instaló en esta ciudad lo hizo para escapar de la crisis del 2000, y si bien pudieron rehacer sus vidas, la xenofobia y el terror con el que hoy están los obliga a tomar medidas extremas.
En una nota especial, Clarín, cuenta la historia de algunos de estos argentinos que hoy sufren junto a sus familias, el desprecio y la persecución de una sociedad que los discrimina por ser extranjeros.
La ley SB1070 entró en vigencia el jueves pasado en Arizona. En principio, autoriza a la Policía a detener “por simple sospecha” a cualquier persona que “parezca” inmigrante ilegal, para así acelerar los trámites de expulsión del país.
A pedido del gobierno federal de Barack Obama, una jueza suspendió el mismo jueves parte de la ley por considerar que iguala al inmigrante con un delincuente. La jueza reclamó que la detención no se produzca si no está comprobada la ilegalidad. El fallo sigue en discusión y en noviembre será tratado por una Cámara de Apelaciones. La Policía de Arizona, mientras tanto, seguirá deteniendo.
Fuente: Clarín