¿Por qué los chicos no entienden lo que leen?

Este problema se observa en todas las materias, tanto en las que involucran a las ciencias como matemática o biología, como en las vinculadas a un discurso literario. Y también sucede en la simple lectura de las instrucciones en pantalla de un juego de PC o de un correo electrónico extenso.

Los alumnos de hoy tienen nuevos

intereses.

Con alarma creciente padres y docentes advierten que los chicos no entienden lo que leen, que comprenden superficialmente los textos escolares, que su capacidad lectora es acotada, que no interpretan las consignas y que a la hora de escribir están en franca batalla con la lengua.

Este problema se observa en todas las materias, tanto en las que involucran a las ciencias como matemática o biología, como en las vinculadas a un discurso literario. Y también sucede en la simple lectura de las instrucciones de un juego de PC o de un mensaje de texto de celular.

¿Por qué los chicos, los alumnos de todos los niveles presentan tantas dificultades cuando se enfrentan a un texto? “El problema tiene muchas causas. En primer lugar, el sujeto de aprendizaje ha cambiado mucho. Cuando hablo de chicos me refiero tanto a los pequeños como a los alumnos universitarios. El mundo en el que viven ha cambiado, eso es obvio, y sus intereses también”, explica María de las Mercedes Gobbi, magister en Comunicación y educación.

Para la profesora de Literatura, los agentes más importantes de este cambio sociocultural, que intervienen y atentan contra la lectura y la comprensión de lo que se lee, radican en que “los chicos tienen la mayor cantidad de intereses fuera de la escuela. El reciente caso de la sincola organizada por Facebook es claro. Los niños ya están acostumbrados a los jueguitos de las computadoras, su mente está muy activa, son muy inteligentes en esos aspectos. Los que no tienen estas atracciones a su alcance o lo tienen esporádicamente sufren situaciones de marginalidad o de pobreza que atentan contra un concepto básico de la educación que es la concentración. La atención y la concentración son necesarias para profundizar, sino uno se queda en lo superficial”.

Gobbi, subdirectora del Proyecto de articulación y comprensión de textos de la UNCuyo, destaca que “los docentes tenemos que ser coherentes en el sentido de observar con atención la relación del chico que tenemos en el aula con lo que enseñamos en la escuela. Por eso me refería al concepto sujeto de aprendizaje”.

“Creo que este chico está como trastocado respecto de la imagen que tenemos y lo sabemos. Todos los docentes somos conscientes de que los chicos han cambiado, de que no entienden, de que les cuesta estudiar, de que tienen poco vocabulario, de que no saben leer consignas. Todo esto está como dado por hecho, es así. Pero el problema es que las operatorias para trabajar con esto se hacen cada vez más difíciles. Uno ve grupos en que su situación va marcando el ritmo de la clase y no es el docente el que maneja verdaderamente la enseñanza porque debe ir adecuándose al grupo o negociando con ellos permanentemente. Y no se negocia en planos que son imprescindibles”, argumenta la también docente en colegios secundarios y universidades e institutos privados.

Para Gobbi esto se explica porque “ha habido una inadecuación de los métodos didácticos. Porque si bien en las teorías estamos casi todos de acuerdo desde hace tiempo, de que la comprensión de textos es un proceso cognitivo que tiene que ser mirado desde lo discursivo en el sentido de que no vale que se sólo se lea y se decodifique, dentro de las instituciones no se es fiel a lo metodológico y didáctico con eso. Las teorías se aceptan y no se trasladan al aula, a pesar de que la actividad educativa tiene esas tres áreas fundamentales: lo teórico, lo metodológico y lo didáctico”.

"La atención y la concentración son necesarias para profundizar el conocimiento", explica Gobbi.

Leer y comprender

La experta observa que el aprendizaje de la comprensión y de la producción de textos se ha pauperizado porque “al niño o al joven se le hace leer textos y se le formulan preguntas excesivamente superficiales. Algo sabe del texto, sí, pero no llega a la profundidad. Por supuesto que habrá excepciones”.

“La lectura es un proceso con fases que a su vez tienen subprocesos y cada uno de ellos debe ser atendido mediante una fijación con marcadores específicos y una actividad coherente con ellos. Porque si se toma todo como globalidad se van dejando lugares abiertos, lugares ciegos, en los que la comprensión lectora va a ir fracasando de a poco”, argumenta la experta.

A partir de un estudio se que hizo en escuelas de la UNCuyo y de toda la provincia, se puso en evidencia “que los chicos no tienen la capacidad de dilucidar significaciones y sentidos y, sin eso, no se puede entender, comprender. La capacidad de jerarquización de ideas, el reconocimiento de las relaciones en el texto arrojaron resultados muy bajos. En la producción de textos, se pidió un resumen y se observó una anarquía total, cada chico escribió lo que le pareció sin entender la consigna”, relata Gobbi.

Y subraya que “no es que los docentes no lo enseñaran, sino que lo enseñan a su manera. El problema aparece cuando no hay sistematización para trabajar sobre cada una de las áreas de modo orgánico, tarea que puede garantizar verdaderamente que el proceso de aprendizaje se cumpla”.

La también poeta pone énfasis en la idea de que “en educación es necesaria la repetición, la recursividad pero con planteos cada más espiralados, más profundos. Si estamos repitiendo lo mismo es un mismo nivel eso es memoria, repetición, pero si lo hacemos recursivo y volvemos con más profundidad cada vez hay posibilidad de llegar a la verdadera comprensión del texto”.

Respecto de la articulación entre la teoría, la metodología y la práctica, Gobbi señala que “hay puntos débiles”. “En lo teórico no todos los docentes estamos de acuerdo. Yo creo que lo mejor es unirse detrás de un modelo y seguir construyéndolo. La teoría del discurso debe ser sostén de los ejes principales de la comprensión porque uno no comprende palabras sueltas sino pertenecientes a un discurso que marca desde los sentidos hasta las intencionalidades y demás”.

“Los docentes no estamos todos enrolados en las mismas teorías y por supuesto las metodologías ligadas a éstas van a ser diferentes. Por eso es poco lo que se avanza, porque los docentes tenemos la particularidad de no compartir las experiencias y todo queda en las aulas. No se transmite o se transmite muy poco y no llegamos a grandes alcances, a una sistemática que es importantísimo que se restañe. Se trabaja y mucho, pero no en la profundidad requerida y ni con la coherencia necesaria”, opina la especialista.

Para Gobbi, “es bueno darse cuenta que la comprensión de textos y la función lectora está unida a lo disciplinar. No se comprende igual un texto de matemática que un texto de historia. Esto también es responsabilidad del docente que debe hacerse cargo de la comprensión del alumno. Se trata de una comprensión profunda. El docente debe construir”.

"Comprensión lectora", el CD que la

UNCuyo distribuye en las escuelas de la

provincia.

Para entenderte mejor

“El modelo que nosotros trabajamos es una construcción y no tiene término”, explica la subdirectora del Proyecto de articulación y comprensión de textos de la UNCuyo, que depende de la Secretaría Académica de la UNCuyo.

Este proyecto apunta a apuntalar a los docentes del nivel medio de toda la provincia y de la Universidad en el área de Comprensión Lectora. Para ello distribuyó más de 1.000 CD “Comprensión Lectora”, editado por la EDIUNC, en todas las escuelas públicas y privadas de la Dirección General de Escuelas y en los colegios universitarios.

Se trata de una propuesta teórica, metodológica y didáctica, que la Secretaría Académica de la UNCuyo ejecuta desde 2002 en el nivel medio provincial.

El CD contiene “producciones de docentes de diferentes escuelas públicas y privadas, dependientes tanto de las jurisdicciones de la UNCuyo como de la Dirección General de Escuelas, que realizaron los cursos sobre Comprensión Lectora durante los años 2006 y 2007”, explica Gobbi.

Y adelanta que con el fin de profundizar la difusión de este CD durante el ciclo lectivo 2010, se están brindando talleres en diversos departamentos de la provincia para supervisores, directores y docentes, con el objetivo de acompañar la implementación del contenido del CD.

Este modelo ya se está aplicando en numerosas escuelas de la provincia y en los preuniversitarios de la UNCuyo y se puede afirmar que ha mejorado la comprensión lectora. “Se está mejorando lentamente, empieza a haber señales de mayor y mejor comprensión de textos porque no sólo se trabaja con el texto sino con el contexto de producción de la obra, de las condiciones de producción de ese texto en una relación dinámica con el texto mismo. Los alumnos manifiestan que pueden comprender mejor porque ingresan al texto con más información y pueden profundizar más. Antes trataban con el texto de manera más superficial”, destaca la experta.

Patricia Rodón