Dramático testimonio de un piloto de TC secuestrado

Lo interceptaron en la calle, le apuntaron a la cabeza con un arma de fuego y lo amenazaron. Durante horas estuvieron dando vueltas en la zona de Campaña.

Sebastián Abella, piloto de TC Pista y dirigente del PRO, tenía pensado salir a comer con una amiga en la zona de Campana en Buenos Aires. Subió a su Renault Kangoo, pero cuando tan sólo había recorrido unas pocas cuadras, lo interceptaron dos autos con al menos cuatro hombres en us interior, lo amenazaron con armas y se lo llevaron cautivo junto a su amiga.

 La pesadilla duró un par de horas hasta que los abandonaron en la Capital, a 75 kilómetros de Campana. En el medio, los ladrones lo golpearon, fueron a su casa y a su negocio y hasta le robaron dinero en efectivo.

Abella sufrió heridas en la cabeza producto de los culatazos que le pegaron los hombres cuando le pedían dinero de una caja fuerte y él decía que no tenía.

Según contaron fuentes del caso a Clarín, se cree que en el robo "hubo un entregador ya que los delincuentes conocían perfectamente los movimientos del piloto, dónde vivía, sus actividades y negocios".

Y un vecino, que llamó al 911, contó que había visto a los dos autos merodeando la zona un rato antes.

Abella es piloto de Dodge y tiene un equipo propio. Figura con el número 53 del TC Pista. También es conocido en Campana ya que además de su actividad deportiva es dirigente del PRO.

Todo comenzó en las primeras minutos de la madrugada del viernes cuando Abella salió de su casa en Campana manejando su Renault Kangoo. Con él iba una joven amiga. Ambos fueron al Automac de un local de comidas rápidas. Hicieron unas cinco cuadras y al llegar a Larrabure y Andrés del Pino, los interceptaron dos autos, uno blanco y otro rojo. En esos autos había al menos cuatro hombres, aunque las fuentes no descartan que haya actuado un quinto cómplice. Parte del grupo bajó de uno de los autos y amenazándolos con un arma pasó a Abella y a la chica a otro auto. Mientras, uno de los delincuentes tomó el mando de la Kangoo. La pareja estuvo de rehén en todo momento junta y en el mismo auto.

Los ladrones empezaron a dar vueltas por Campana con la pareja mientras le decían al piloto: "Danos la llave de tu casa y decinos donde está la caja fuerte con la guita", dijeron a Clarín fuentes del caso.

Abella les dió la llave de su casa pero les dijo varias veces que allí no tenía ninguna caja fuerte. Y les precisó que había algo de plata pero en su negocio de venta de motos. Las exigencias de los delincuentes abonaron aún más la teoría de la entrega. Es que el día anterior, Abella había ido a Córdoba con unos $ 20.000 en efectivo para compar un auto que quería preparar para correr. Pero como el auto no le gustó, se volvió a Buenos Aires con el dinero. Pero después el piloto usó más de mitad de ese plata para cubrir otros gastos. "Quizás los ladrones sabían que se había vuelto con esa plata y hasta pudieron pensar que eran dólares porque intervino mucha gente", dijo a Clarín una fuente del caso.

Lo cierto es que mientras la pareja estaba en uno de los autos agazapada y amenazada, los ladrones fueron a la casa de Abella, dieron vuelta todo pero no encontraron nada. Entonces, fueron hasta el negocio donde robaron cerca de 6.000 pesos en efectivo.

Todo lo que había comenzado en los primeros minutos del viernes terminó cerca de las tres cuando Abella y la mujer fueron abandonados en Capital Federal. Aún falta determinar los detalles del recorrido que hicieron los ladrones para ir desde Campana hasta la Capital ya que las víctimas viajaron todo el tiempo con las cabezas agachadas. La pareja fue abandonada en Parque Patricios. Después, Abella fue llevado a un hospital, donde lo atendieron por la lesión en la cabeza. La denuncia la hicieron en Campana. El fiscal Juan José Maraggi le tomará declaración al piloto recién hoy porque "Abella aún estaba muy shockeado por lo que vivió", dijeron. La Kangoo apareció poco después en Campana. Los investigadores analizan ahora las cámaras de seguridad del Municipio para ver si pueden identificar los autos de los secuestradores. Algunos vecinos dijeron haber visto a esos autos por la tarde, cerca de la plaza principal de la ciudad.

Fuente Clarín