"Todo concluye al fin, nada puede escapar". Esas reveladoras palabras forman parte de una canción que hizo célebre el grupo Vox Dei a principios de los años 70 y que pareciera querer poner énfasis a lo ocurrido en las últimas horas en torno al denunciado Instituto Chejter.
Es que, en el día de ayer, jueves 15 de abril, ocurrieron dos hechos de elocuente relevancia: por un lado, la Policía de la provincia intentó inspeccionar —sin éxito, ya que el lugar fue abandonado horas antes— la distribuidora farmacéutica encargada de la entrega de los medicamentos recetados por los médicos de esa institución.
Por otro lado, el centro médico donde funcionaba el instituto de marras dejó de funcionar, supuestamente de manera temporal. MDZ pudo comprobarlo al concurrir al primer piso de la calle San Martín 804 de Godoy Cruz, donde docenas de personas se agolpaban en la puerta del lugar a efectos de ser atendidos. “Qué mal lo que hace esta gente, yo confirmé mi turno ayer y no me dijeron que hoy no iban a atender”, aseguró a este diario una enojada mujer que portaba unas placas radiográficas en sus manos.
¿Por qué el instituto Chejter dejó de atender de golpe? ¿Qué es lo que temen sus autoridades para escapar de manera tan sorpresiva? es difícil precisarlo con seguridad, pero sencillo intuirlo. Es que, las irregularidades desnudadas por este medio, han dejado al descubierto una manera de trabajar fuertemente reñida con la ley.
Oportunamente, la investigación hecha por estos cronistas fue desmentida por una de las supuestas representantes de esa clínica, Laura Palazzolo, quien aseguró que “los papeles” del instituto y los médicos que allí atienden estaban en correcto estado.
Sin embargo, en una entrevista hecha por este diario a Diego Manna, el dueño del edificio donde operaba el polémico instituto, éste admitió que había hablado en las últimas horas telefónicamente con Jaime Chejter y que el médico le había referido que no seguiría trabajando hasta regularizar ciertas cuestiones “legales”, como la habilitación de la clínica y de los médicos que trabajan allí. El diálogo con MDZ se reproduce a continuación:
-Yo hablé con Chejter y acá hay dos cuestiones: una que tiene que ver con la habilitación desde el Ministerio de Salud, que está en trámite pero me dijeron que le faltaba algún tipo de plano. Por otro lado, está la parte comprometedora de Chejter donde entra el tráfico de medicamentos, no tanto la atención médica porque te podés equivocar en dar algún informe médico, pero en lo que tiene que ver con medicamentos incurrieron en falta. Me he asesorado con este tema y lo llamé junto a mi abogado a Chejter.
-¿Qué dijo este último?
-Me dijo que ellos fabricaban algún tipo de droga homeopática y la recetaban. Eso lo concentran todo en una farmacia de Buenos Aires y lo reparten mediante distribuidoras que tienen en cada provincia. Chejter dice que fue el primer caso en que alguien se queja por la distribución de ese medicamento. Pero la ley de farmacología indica que el medicamento se debe comprar en farmacias, ese el punto que ahora van a canalizar, la venta de medicamentos con una farmacia de acá, de Mendoza, llamada Farmacia del Centro.
-O sea que van a seguir atendiendo.
-Si…
-El tema es que ellos dicen que se trata de un medicamento homeopático y no lo es, tenemos las pruebas de esto. Además los médicos no tienen matrícula provincial y por ende no pueden atender.
-Mirá, en el caso del Dr. Poblet ya tenía la matricula sacada, el caso de Geler es diferente porque había iniciado el trámite pero no estaba concluido.
-Entonces no debería estar ejerciendo
-Y… no.
-¿Cómo sigue el tema ahora?
-Ellos han querido poner paños fríos, creen que no han incurrido en ningún delito y dicen que el lunes volverán a atender. Yo igual les dije que hay algunas personas que se han quejado por todo este tema.
-¿Cómo es eso de que hay personas que se quejan?
-Bueno, le he pedido a otro médico muy reconocido que trabaja en este edifico que me aclare cómo viene la mano y me dijo que de cada 100 personas se quejan 2 pero como por día atienden 200 si lo prorrateás a 20 días son 4.000 personas de las que sólo se quejan 80. En lo personal, creo que ese nivel de disconformidad es alto.
-Si están tan tranquilos, ¿Por qué nadie del instituto vino a atender hoy?
-Supuestamente, porque desde Buenos Aires les dijeron que hasta el lunes no vinieran, que iban a regularizar todo, a reprogramar los turnos y volver bien.
-Eso significa que estaban en falta, como nosotros publicamos.
-Se ve que sí…
Mientras estas líneas son escritas, la Justicia estudia realizar nuevos allanamientos y peritajes para determinar hasta dónde llega la peligrosidad del sistema instaurado por el Instituto Dr. Chejter. Por su parte, los responsables de esa institución han optado por el más inentendible silencio.
¿Conocerán el célebre dicho que asegura que “el que calla otorga”?
La inesperada "desaparición" del Instituto médico Chejter
Tanto el lugar donde operaba el polémico Instituto como la distribuidora farmacéutica que se encargaba de proveer la medicación de esa clínica, desaparecieron repentinamente. Dudas, desmentidas y coletazos de una investigación caliente.