“Operación América” es el nombre de uno de los operativos antinarcóticos más exitosos en la historia de Argentina y España. Utilizando el Rally Dakar como pantalla, una organización que la policía española investigaba desde hacía tiempo fue desbaratada cuando intentaba ingresar al puerto de Bilbao un camión con una carga oculta en 32 dobles fondos de 814 kilos de cocaína de máxima pureza. El botín está valuado en 24.420.000 euros. Ocho personas fueron detenidas.
La policía española seguía desde hace tiempo el rastro de una organización ligada al narcotráfico de la cual se creía que solo operaba en la Península Ibérica. A medida que los investigadores españoles fueron descubriendo que los tentáculos de la red llegaban a varios países del mundo y alcanzaban un carácter transnacional, todos los caminos comenzaron a conducir hacia Argentina.
La Organización estaba preparando una operación de camuflaje, que consistía en utilizar como “Caballo de Troya” un camión que cumpliera los estándares de los que realizan apoyo logístico, mecánico y auxilio de los vehículos que participan año a año del Rally Dakar. En el marco de este evento que se desarrolló en Argentina y Chile entre el 2 y el 17 de enero pasados, los narcotraficantes esperaban que el camión pasara desapercibido entre los demás 372 vehículos, 184 motos y cuatriciclos, 138 autos y 50 camiones que participaron de la competencia.
Pero los investigadores españoles ya estaban tras sus pasos y valiéndose de la ayuda de la INTERPOL y de los convenios de cooperación firmados con la Policía Federal Argentina siguieron al camión y a sus ocupantes.
La llegada a Argentina
El 18 de enero un camión marca Mercedes Benz, con logos y características propias de los camiones de apoyo que llevan las Escuderías al Rally Dakar ingresó a Argentina con el único fin de ser retirado días después con el cargamento escondido.
Desde entonces, la policía española y la argentina trabajaron en conjunto para desbaratar los planes de los narcos y para detener y poner a disposición de la justicia de ambos países a los integrantes y responsables de esta Organización.
El juez argentino Rodolfo Canicoba Corral dio lugar al pedido de la policía española para que se permitiese la detención de los responsables una vez que el cargamento arribara a su suelo.
En Argentina se localizó al camión en unos galpones de un campo de Exaltación de la Cruz, en Capilla del Señor, provincia de Buenos Aires. Los investigadores argentinos espiaron por suelo y aire (en avionetas de fumigación) a las personas que se movían con el camión y así se identificó a tres españoles llamados José Antonio Echavarría Conejo, Iván Olle y Tomás Mario del Baño Torres. También detectaron a un argentino que por el momento se conoce con las siglas J. F. C., quien les prestaba apoyo logístico.
En esos galpones habría sido escondida la carga que la policía estaba a punto de detectar.
Los investigadores no dejaban de sorprenderse cuando la gente paraba el camión en la calle o se sacaba fotos con los narcotraficantes confundiendo al camión como uno de los auténticos vehículos participantes del Dakar.
El camión de Troya
Mezclado entre los cientos de vehículos que abandonaban Argentina tras la finalización de la competencia, el camión se preparaba para salir de Argentina.
Pero la Justicia argentina necesitaba evidencia y los investigadores taladraron el fondo del vehículo en un momento en el que se hallaba estacionado en el puerto de Buenos Aires, instantes antes de su partida, descubriendo restos de cocaína ocultos en un doble fondo.
Las autoridades argentinas permitieron que el camión saliese del país y al llegar a España los investigadores españoles detuvieron a dos de los españoles mencionados anteriormente.
Tras 12 horas de trabajo sobre el camión –y con ayuda de una comisión de expertos en drogas de la Policía Federal Argentina- la totalidad del cargamento quedó al descubierto en 32 dobles fondos: 814 kilos de cocaína de máxima pureza -valuados en el mercado español en la suma de 24.420.000 euros-, y 10.000 pastillas de éxtasis.
La policía española detuvo a otras seis personas ligadas a la organización en diversas ciudades de su territorio, mientras la Justicia argentina ordenaba el allanamiento del galpón de Capilla del Señor y la detención del argentino, quien está prófugo y aparentemente habría viajado a Chile.
Fuente: observadorglobal.com