Los integrantes de un matrimonio de jubilados de 72 y 79 años, ambos no videntes, fueron víctimas de un asalto en su casa del barrio platense de Los Hornos, aunque la pesadilla no terminó ahí, ya que después un hijo de la pareja fue extorsionado para que pagara un "rescate" a cambio de recuperar el teléfono celular que le habían robado a sus padres.
El episodio se produjo en la madrugada de ayer, en la casa en la que viven Carlos Perugorria, de 72 años, y su esposa, de 79, a la cual entró a robar un grupo de desconocidos.
Según relató la mujer en diálogo con el diario El Día de esta ciudad, todo sucedió cerca de las 5:00 de la madrugada, cuando ella y su esposo se encontraban durmiendo.
Ambos se sobresaltaron al escuchar el ruido que produjo la caída de una llave al piso.
El hombre, asustado, le habría dicho a la mujer 'llamá al 911', pero esa comunicación, finalmente, no se hizo y, dos horas más tarde, se encontraron con un panorama desolador.
En la casa había vidrios rotos, cajones abiertos y algunos elementos que ya no estaban donde los habían dejado, entre ellos una radio y un sofisticado celular, especial para ciegos, de acuerdo con lo informado.
Por ese motivo, decidieron dar aviso a sus dos hijos de lo ocurrido, quienes, de inmediato, se hicieron presentes en el domicilio ubicado en la calle 160 entre 66 y 67.
"La verdad, a casa vino todo el mundo. Apenas se enteraron lo que había pasado, nos ofrecieron ayuda. Por eso, estamos muy agradecidos", destacó la mujer, luego de la pesadilla que tuvieron que vivir.
"Fue un susto grande, pero ya pasó. Lo único que no es la primera vez, es la tercera o la cuarta", agregó en relación a la cantidad de episodios delictivos de los que habrían sido víctimas en los últimos tiempos.
De acuerdo con el relato de la damnificada, cuando todavía intentaban superar el disgusto por el robo, uno de los hijos del matrimonio recibió un inesperado llamado, de parte de los ladrones, que encontraron su número telefónico en la agenda del celular que, poco antes, habían sustraído de la casa de la calle 160.
Así, de acuerdo con lo señalado por la familia, se habría iniciado una conversación, que terminó con un encuentro en la zona de las calles 155 y 79 para, previa entrega de dinero, cuya suma no trascendió, recuperar el aparato.
Personal de la comisaría 3ra tomó conocimiento del caso, aunque se indicó que, al menos hasta el momento, no se había formalizado ninguna denuncia.
"Ahora tendremos que enrejar todo. Así no se puede vivir más", concluyó la mujer después del episodio.