Si querés un trabajo, no usés minifalda

A una entrevista personal para solicitar empleo no se debe acudir con minifalda, escote ni gomina. Al menos así lo aconseja el escritor español Pablo Zurita en su libro "Guía práctica, una conversación constante entre una persona que busca trabajo y otra que le aconseja los caminos por donde adentrarse". Entra a esta nota y enterate de qué es lo recomendable.

A dejar la minifalda en casa. Foto: 20minutos.es
A dejar la minifalda en casa. Foto: 20minutos.es

A una entrevista personal para solicitar empleo no se debe acudir con minifalda, escote ni gomina. Al menos así lo aconseja el escritor español Pablo Zurita en su libro "Guía práctica, una conversación constante entre una persona que busca trabajo y otra que le aconseja los caminos por donde adentrarse".

Según Zurita, la naturalidad y la simpatía son vitales para hallar un puesto. "Es fundamental quitarse la angustia y el dramatismo. Hay que plantearse la búsqueda como un reto, y establecer una estrategia a través de métodos", asegura el autor durante una entrevista con la agencia de noticias Efe. El libro destaca dos aspectos como fundamentales: saber lo que se quiere y escuchar al empresario antes de contar lo bueno que uno es.

También sugiere merodear por el lugar donde se encuentra la compañía en la que se va a pedir un puesto y mirar cómo va vestida la gente. En otro capítulo, el libro desmitifica el valor del currículo; de hecho, sostiene que en algunos casos hasta puede ser perjudicial.

El escritor pone de ejemplo el caso de un joven deseoso de encontrar trabajo en el monte (su gran pasión) pero que en el currículo ponía que era administrativo. "Nunca lo llamaban para trabajar en zonas rurales" -explicó-. "Una vez que quitó lo de administrativo, halló empleo como agente forestal".

El libro también relata argucias a las que se pueden acudir, como la de un mecánico que en vez de hablar con el gerente de la empresa, charló primero con el jefe del taller, el cual le proporcionó todos los detalles del tipo de trabajador que buscaban. Después, se entrevistó con el superior, que acabó contratándolo.

Fuente: Diario La Gaceta