Y sexy es, la verdad, aunque cuesta entenderlo. Un batallón de chicas explosivas se suben a un avión, una vez dentro se maquillan, se liman las uñas, se quitan el sujetador y se tiran en paracaídas.
Es un clásico anuncio de lavarropas. En tanto que una de ellas, se olvida el paracaídas, entonces decide quitarse la tanga, finalmente aterriza en una piscina de un club de golf sin ropas.
Cuando el comercial salió hace unos dos años, MDZ recogió la novedad y la publicó el 16 de diciembre de 2008.