Moisés Erice supo en todo momento que estaba a punto de ser ejecutado. Su asesino primero le ató con alambre las manos a la espalda y luego los pies. Finalmente lo arrodilló en su propia cama para aplicarle un certero golpe en la nuca con el revés de una pala.
La muerte fue instantánea.
Así creen los investigadores que fueron los últimos minutos de vida del carpintero de 69 años, quien el martes por la tarde fue hallado muerto en su casa de calle 9 de Julio y Luis Piedrabuena, de Roca en Río Negro
El arma utilizada por el criminal se transformó ahora en el principal elemento de peritaje por parte de los investigadores quienes confían en hallar rastros del autor del sangriento hecho.
El desconocido asesino no tuvo ningún problema en dejar la herramienta a un lado de la cama de su víctima, sin importarle demasiado si alguna de sus huellas dactilares quedó impresa en la herramienta. Luego del brutal golpe dejó la casa sin llevarse absolutamente nada.
Investigación
Por ahora son varias las hipótesis que manejan los policías de la Brigada de Homicidios y de Investigaciones. La más importante gira en torno a un vínculo que Erice habría tenido con una mujer. Y a su vez con un grupo de amigos de "dudosa" actividad que solían frecuentar su pequeña casa.
La pista en torno a un supuesto robo fue descartada ya que el hombre residía en una vivienda muy humilde y prácticamente no tenía objetos de valor.
Lo concreto es que las hipótesis que manejan los investigadores no tienen una plataforma firme por lo que aseguran que deberán seguir indagando sobre la actividad que desempeñaba Erice y en especial sobre su vida privada.
La investigación está encabezada por la fiscal Elsa Alasino quien el miércoles por la noche mantuvo una reunión con los propios investigadores a la espera de comenzar a atar cabos para tratar de hallar alguna pista que conduzca al asesino.
Fuente: Diario Río Negro