Un cura la violaba y le decía que la culpa era de ella

Es lo que hizo creer un cura a una niña de 14 años para abusarla sexualmente. Lo que parecía un gesto cariñoso o paternal derivó en aberración. Además de ser humillada y ultrajada, el cura le imponía una penitencia: que rezara diez avemarías y que no se lo dijera a nadie. Concretó sus abusos durante un año.

Foto: Web
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El caso está siendo juzgado en Dublín y tiene como protagonistas a un cura, Maeliosa O'Hauallachain, y una mujer que fue víctima de una violación cuando era una cría.

Los hechos sucedieron entre 1981 y 1982, cuando la niña acudió a la parroquia con el objetivo de confesar sus pecados y obtener el perdón divino. A través de la celosía el párroco reconoció a la niña y la invitó a pasar dentro del confesionario para que se sentara en sus rodillas.

Pero lo que parecía un gesto cariñoso o paternal derivó en abusos sexuales cuando O'Hauallachain primero la besó en los labios y luego le cogió su mano y se la metió dentro del bolsillo del hábito para que jugara con su pene, tal y como ha declarado en el juicio la mujer.

Pero es que encima, además de ser humillada y ultrajada, el cura le impuso una penitencia: que rezara diez avemarías por lo que había sucedido y que no se lo dijera a nadie, cargando a la niña con la culpa de todo.

Este no fue un hecho aislado, ya que la actitud del cura hacia la niña se mantuvo durante un año, invitándola a pasar a la sacristía, donde le pedía que le masturbara.

Fuente: MSN Noticias.