En la madrugada de este sábado el pub Cacano fue clausurado por no cumplir con las exigencias edilicias necesarias y violar varias normas de control bromatológico de alimentos, como cocinar a cielo abierto y tener un freezer sin tapa.
El cierre del negocio, uno de los lugares nocturnos con más tradición en Mendoza, ocurrió unas semanas después de que su dueño, Alejandro Cabanillas, fuera detenido por resistencia a la autoridad, lesiones a un policía, daños al Estado, portación de droga y acumulación de denuncias varias en su contra. “El Cacano”, como se lo conoce al propietario, continúa en la Penitenciaría.
Aproximadamente 20 policías, más los inspectores de la Municipalidad de Luján y de Diversión Nocturna ingresaron a las dos y media de la madrugada al local que está ubicado frente a la Plaza de Chacras de Coria, con el objetivo de revisar si allí se cumplía con los requisitos exigidos en las normas vigentes.
A esa hora, una banda estaba tocando, pero debió parar el recital porque se inició la inspección. Quienes estuvieron a cargo del operativo hicieron salir a toda la gente a la calle.
La clausura, según informaron desde la Municipalidad de Luján, tuvo que ver con las malas condiciones del edificio y de las instalaciones propias para la producción y venta de comida.
Ni la puerta ni las luces de emergencia funcionaban correctamente. Además, se consideró que el techo de madera implicaba un serio riesgo por su fácil combustión en caso de incendio.
Ante esta evidencia, los inspectores decidieron cerrar el negocio. Le pusieron una faja a la puerta y para poder abrir nuevamente al público deberán acondicionarlo como corresponde.
Que el techo del local fuera de madera, por ejemplo, no es una novedad para nadie. Sin embargo, todos los organismos de control parecen haber puesto los ojos sobre “Cacano” luego de que su dueño fuera detenido.
Quienes organizaron el procedimiento aseguraron que, a partir de ese día, “algo se rompió, y el manto de protección que tenía desapareció”. Algunos inspectores municipales dijeron que era la primera vez que llegaban al lugar con algún tipo de garantía. “Siempre íbamos desprotegidos, y cuando no nos golpeaban, nos echaban y nos amenazaban. Y si bien hubo denuncias, nunca pasó nada”.
“Es la primera vez que nos sentimos respaldados. La presencia del Ministerio de Seguridad y de la Dirección de Diversión Nocturna fue muy importante”, señaló uno de los funcionarios municipales que estuvo en el lugar.
“Aún así –completó- hubo lugares a los que no pudimos acceder ni con la policía. Vimos que en una parte había varias puertas enrejadas, con sillones y gente adentro. Quisimos entrar, pero en ese momento cerraron todo de manera hermética y no permitieron que ni los policías pasaran”, informaron. El siguiente paso, será hacer un relevamienton con la dirección de Obras Privadas, para verificar si esas instalaciones aparecen en los planos.
Ese sitio en cuestión es la casa de Alejandro "Cacano" Cabanillas. Por lo tanto, para ingresar ahí, hacía falta una orden de allanamiento.
“Cacano” ya había sido clausurado el año pasado por la Municipalidad, cuando el local permaneció abierto a pesar de las prohibiciones por la epidemia de Gripe A. Se trató de un cierre de 30 días. Sin embargo, meses más tarde, inspectores intentaron llevar adelante una medida similar por otra serie de irregularidades, pero en cuestión dos de horas, el dueño del lugar consiguió su reapertura a través de un amparo judicial.
Estas son las fotografías tomadas en el pub por los inspectores
El baño de Cacano
Una mosca en la muzzarella
El lugar donde guardaban algunos alimentos
El mal estado del techo del local