Un policía bonaerense fue asesinado a golpes ayer por la madrugada en pleno centro de esta ciudad, y cuatro personas fueron detenidas por el hecho, tres de ellos serían travestis y un presunto proxeneta.
El oficial estaba de franco, sin uniforme ni arma, y los investigadores intentan dilucidar las causas del crimen, que al cierre de esta edición eran todavía un misterio.
El sargento Guillermo Ledesma González, de treinta años, fue atacado cerca de las 4 en la diagonal 73 entre las calles 4 y 5, a tres cuadras escasas de la Gobernación bonaerense y a poca distancia de la "zona roja" platense.
Estaba de civil, en su día de descanso, y debía reintegrarse anoche al servicio. Había estacionado el auto sobre una mano de la diagonal pero la golpiza se produjo sobre la contraria. Hubo testigos de la discusión que derivó en el ataque, pero aún se desconoce lo que ocurrió en los momentos previos a que se produjera el ataque.
La policía llegó al lugar cerca de las 4.40, alertada por el llamado de un vecino al número de emergencias 911. El policía ya estaba muerto en ese momento. Había sido pateado y le habían golpeado fuertemente la cabeza con un pedazo de baldosa.
Según, los peritajes iniciales, fueron dos los golpes que le propinaron con ese elemento y, al parecer, las contusiones que le produjeron al policía resultaron fatales.
Los vecinos contaron a la policía que durante la discusión se mencionó un teléfono celular.
La víctima no tenía ningún equipo de telefonía celular, y los investigadores no descartan que sus agresores lo hubieran robado.
De todas maneras, le dejaron la billetera con unos 120 pesos, por lo que el robo no sería la principal hipótesis, según dijo una fuente policial a LA NACION.
Los testigos dijeron que los agresores del hombre habían sido unos travestis peruanos que trabajan habitualmente en la zona y que fueron rápidamente identificados y aprehendidos: David Vega, de 20 años; Angulo Paredes, de 24, y Ney Saboya Gelles, de 23. También fue arrestado Pablo Macedoni, un hombre de 42 años sindicado como proxeneta.
Según los testimonios, Vega y Paredes habrían sido los autores materiales de la agresión, por lo que la fiscal Ana María Medina se aprestaba a pedir que quedaran detenidos, en tanto que se investigaría el tipo de participación que habrían tenido las otras dos personas.
Ledesma González trabajaba en la Jefatura Distrital City Bell de la Policía bonaerense. Estaba en pareja y tenía un bebé de un año y medio.
Fuente La Nación