Un empresario coreano fue asesinado en un asalto cerca de la localidad bonaerense de Los Cardales, donde se vio obligado a detener su vehículo en una ruta después de toparse con un adoquín que habría sido puesto por los delincuentes.
El hecho ocurrió en la ruta 6, cuando el empresario, de unos 40 años, dedicado al negocio de los semáforos, viajaba acompañado por un socio -de la misma nacionalidad- hacia Cañuelas proveniente de Córdoba, donde habían estado por razones comerciales.
Cuando el GPS (navegador satelital) del auto le indicó cómo llegar a Cañuelas, el hombre tomó la ruta 6, pero enseguida (ya en Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz, unos 80 kilómetros al norte de esta capital) se topó con un bulto que había en el camino -que resultó ser un adoquín- y, tras golpearlo con el vehículo, debió detenerse.
Entonces desde la banquina aparecieron tres delincuentes armados y encapuchados que obligaron a ambos viajeros a descender del auto y tirarse al suelo boca abajo, dijeron fuentes del caso.
Mientras los intimidaban, los maleantes les sacaron dinero, celulares, una computadora y hasta un semáforo que llevaban los empresarios. Pero, según fuentes del caso, una de las víctimas habría levantado la cabeza o habría hecho un movimiento similar a un amago de resistencia que provocó la reacción de uno de los ladrones, que le dio con su arma un culatazo en la cabeza.
Tras tomar las pertenencias, los sujetos escaparon corriendo, mientras el empresario que resultó ileso cargó a su socio en el auto pero solamente logró llegar hasta una estación de servicio, donde se comprobó que había muerto por el golpe en el cráneo.
El fiscal de Zárate-Campana Juan José Maraggi dijo que fue un asalto "al voleo" y que se estaban haciendo tareas para dar con los delincuentes.
"Estoy convencido de que fue al voleo, las víctimas no conocían la zona, no hay huellas de autos, no vieron autos que lo perseguían ni aún después (del hecho) y cuando pidió ayuda no pasó ningún auto", comentó el fiscal.
También advirtió que "la ruta es un lugar peligroso por sus condiciones muy malas, con pastizales altos al costado, con muchísimos pozos y muchísima circulación de camiones".
"La persona (que manejaba) no conocía el lugar, el GPS les indica que tomen por ruta 6 para ir a Cañuelas, pero se topa con el adoquín, frena y aparecen los tres encapuchados que los intimidan, los hacen bajar, les roban un semáforo, dinero, celulares y la computadora. Luego huyen por el descampado y en la huida abandonan la computadora de la víctima", resumió Maraggi.
Añadió que a los dos hombres los "hicieron tirar al suelo pero en algún momento (quien luego fue víctima fatal) levantó la cabeza y le dan un culatazo. El amigo lo lleva en el auto, llegan a una estación de servicio pero ya estaba muerto".
Consultada su opinión sobre el uso de las capuchas por parte de los delincuentes, estimó que "podría ser para ocultarse cuando pasan camiones que iluminan con mucha fuerza o para que no los reconozcan cuando asaltan posiblemente a gente que podría ser conocida" de ellos.
Maraggi consideró que "es posible que (los ladrones) sean gente de la zona, porque a cinco kilómetros empieza una zona poblada".