Rawson, San Juan. orge Ávila miraba televisión sentado en su cama, cuando alguien se asomó por la puerta de su dormitorio y desapareció rápidamente. "¿Quién será?, me dije. Y en eso que me iba a parar, veo que esa persona aparece de nuevo apuntándome con una pistola y cubriéndose la cara", comentó el comerciante. Era ese el comienzo del atraco en horas de la tarde de ayer en la casa de este fabricante de helados en el Barrio Hualilán, Rawson. Él, su mujer y cinco empleados fueron presas de tres asaltantes, que a punta de pistolas, los encerraron en un dormitorio y se alzaron con unos 7.000 pesos en efectivo, tres celulares, una cámara de fotos y, de yapa, también se llevaron tres pan dulces.
Los ladrones se metieron minutos después de las 18 a la propiedad de los Ávila, en Santiago Derqui al 69. Aprovecharon que el portón del frente del negocio de la firma Dulce Crem estaba abierto y por una puerta lateral accedieron al comedor de la casa donde funciona también la oficina de Ávila y la sala en la que fabrican los helados. Los primeros en ser reducidos fueron los cinco empleados que estaban trabajando en ese sector.
Uno de los asaltantes después se fue hacia los dormitorios de la vivienda y ahí encañonó a Jorge Ávila (55), el dueño. "Si no me das la guita, la demás gente va a tener problemas", largó el ladrón, amenazando que podían lastimar al resto de las personas que estaban en la vivienda. "Pensé en mi familia y en los chicos que trabajaban, y le di todo lo que tenía. No valía la pena", comentó Ávila. Entregó los 1.500 pesos que cargaba en un bolsillo de su pantalón y sacó más dinero de la caja de seguridad de su placard y de una caja registradora. "Con la plata que tenía y la otra que saqué, póngale que eran cerca de siete mil pesos", afirmó.
El mismo delincuente luego llevó a Ávila junto al resto de las víctimas. Hasta tanto, Jovita Sarmiento -su esposa- también había sido reducida y permanecía con los cinco empleados, explicaron. En un momento, quisieron meterlos en la cámara frigorífica, pero después encerraron a todos en el dormitorio de Ávila. Los ladrones huyeron llevándose la plata, dos celulares de la familia, otro de un empleado, una cámara de fotos y tres pan dulces que los dueños habían recibido de regalo. No se sabe si andaban a pie o en vehículos.
Fuente Diario de Cuyo