La salud renal y la  prevención cardiovascular

La insuficiencia renal es un importante factor de riesgo cardiovascular, y a su vez está comprobadamente relacionada con la progresión de otros factores de riesgo, como la diabetes y la hipertensión arterial.

Un innovador centro con tecnología de última generación fue inaugurado en la Ciudad de Buenos Aires, con un enfoque integral de prevención y tratamiento cardiovascular que incluye a la salud renal como factor de riesgo clave.  El centro fue lanzado por Fresenius Medical Care y Fundación Favaloro, que de esta forma marcan la tendencia en cuanto a lo que serán en el futuro la prevención y el tratamiento de las patologías cardiovasculares y las asociadas.  Se trata de dos importantes innovaciones que incluye el nuevo Centro de Nefrología y Diálisis inaugurado ambas instituciones.

La presidenta de Fresenius Medical Care Argentina, Gabriela Cannatelli, expresó que el objetivo es "combinar la fortaleza tecnológica con las diferentes modalidades de tratamiento renales y cardiológicas, tratando de ofrecerle al paciente la mejor modalidad de tratamiento de acuerdo a su patología y a sus características". En referencia a la tecnología de última generación aportada por la compañía biomédica de origen alemán, el Centro cuenta, además de las modernas unidades de diálisis –con capacidad total para tratar a 200 pacientes– con dispositivos de diálisis móvil (Genius) y con el sistema Prometheus de Fresenius, conocido popularmente como "hígado artificial" por su capacidad para sustituir temporalmente las funciones de detoxificación hepática.

El nuevo Centro será uno de los dos que cuentan con esta exclusiva tecnología, utilizable para dar soporte a pacientes con fallo hepático agudo a la espera de trasplante, o a pacientes trasplantados en proceso de recuperación.   La otra innovación es la integración total del cuidado de la salud renal con la prevención de los factores de riesgo cardiovascular.

La insuficiencia renal –condición que, según estadísticas hechas en Estados Unidos, afecta en mayor o menor medida a uno de cada 9 adultos– es un importante factor de riesgo  cardiovascular, y a su vez está comprobadamente relacionada con la progresión de otros factores de riesgo, como la diabetes y la hipertensión arterial.  A su vez, estas últimas, junto con la obesidad y otros factores relacionados con el estilo de vida, aceleran la progresión de la insuficiencia renal, que aunque no da síntomas, puede ser evaluada mediante el dosaje de creatinina en la sangre y de proteínas en la orina.

Aunque no sea un hecho tan conocido, tener niveles altos de creatinina en la sangre –más de 1,5mg/dl en el varón o de 1,4 en la mujer– es un indicador de que los riñones no están cumpliendo adecuadamente su función, y eso representa para la salud del paciente un factor de riesgo cardiovascular tan significativo como el exceso de colesterol LDL.   "La insuficiencia renal representa un pronóstico negativo para cualquier paciente, tenga o no otros factores de riesgo, como hipertensión o diabetes", expresó Pablo Raffaele, director médico del flamante Centro, en la inauguración a la que asistieron, entre otros, representantes del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el PAMI, la Superintendencia de Seguros de Salud y el INCUCAI. 

Raffaele se refirió a los 30 años que Fresenius lleva en el desarrollo de tecnología para diálisis, mejorando la calidad de vida de los pacientes renales a través del tratamiento en sus más de 80 centros en 16 provincias de la Argentina, donde lleva tratados a más de 28 mil personas, y a la "nueva forma de hacer medicina" que generó la Fundación Favaloro, poniendo la tecnología "al servicio del humanismo médico". 

En el nuevo Centro, con 1.900m2 cubiertos y ubicado en Avenida Entre Ríos 436 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la experiencia de ambas instituciones se complementa para ofrecer un nuevo enfoque de tratamiento y prevención integral, tanto para pacientes agudos como en consultorios externos.  En la Argentina hay actualmente, según datos del INCUCAI, unos 25 mil pacientes en tratamiento de diálisis de sustitución renal, y casi una quinta parte de ellos estaría a la espera de un trasplante.