La figura de Papá Noel en la actualidad es tan importante como la celebración religiosa. Es una figura inconfundible y reconocida en el mundo, pero también es una figura cuya existencia no tiene lógica razonable.
Si vos crees en Papá Noel y tenés todo el espíritu de las fiestas, o sos menor de edad, es el momento de abandonar esta nota y leer el resto del especial. Si es lo contrario, mirá lo que dicen las matemáticas de la figura de rojo que recorre el mundo en Navidad.
Internet, como la red suprema, entrega una teoría matemática que recorre foros especializados y otros no tanto. Acá te la presentamos, mirá si te convence o preferís seguir soñando con el viaje mundial de Papá Noel.
Lo primero es considerar que existen 300.000 especies de organismos vivos pendientes de clasificación en el mundo, de los cuales casi la totalidad son insectos o gérmenes, pero no podemos descartar que una de ellas puedan ser los renos voladores, porque hasta el momento no hay ningún tipo de reno volador -como el de Papá Noel- que sea conocido.
La totalidad de niños que existe en el mundo se calculan en 2 mil millones, tomando en cuenta a quienes tienen menos de 18 años como tales. Sin embargo, Papá Noel no trabaja para todos, pues se deben restar los pequeños cuya religión es musulmana, hindú, judía o budista.
Los “clientes” de Papá Noel se reducen entonces a un 15% del total, unos 378 millones de nenes. De acuerdo a esta cifra se puede calcular una media de 3,5 niños por hogar, lo que se traduce en 91,8 millones de hogares que tendrá visitar Papá Noel en una noche, esto considerando que por lo menos uno de los chicos se portó bien durante el año.
Hasta ahí una tarea titánica, más aún si consideramos que tiene tan solo 31 horas para hacer el laburo, desde que se inicia la Nochebuena y hasta que finaliza, pasando por todos los usos horarios y viajando de Este a Oeste.
Las matemáticas dicen que tiene que realizar 822,6 visitas por segundo, lo que indica que en cada hogar cristiano con un niño que se portó bien, demora una milésima de segundo en dejar el regalo. Todo eso considerando estacionar el trineo, bajarse, subir las chimeneas (donde existan) y hacer todo el procedimiento básico.
Si los 91,8 millones de hogares considerados para este cálculo estuvieran a una misma distancia -algo que no es real, pero que vale para el cálculo- debería haber una distancia de 1.2 kilómetros entre cada vivienda, lo que da un recorrido total de 110 millones de kilómetros.
De lo anterior, se deduce que el trineo de Papá Noel viaja a una velocidad de mil kilómetros por segundo, 3 mil veces más rápido que la velocidad del sonido. La sonda espacial “Ulises”, uno de los aparatos más rápidos fabricados por el hombre, viaja a 43 kilómetros por segundo y un reno promedio viaja a 24 kilómetros por hora, algo muy lejano al promedio que necesita el hombre vestido de rojo.
Otro factor que complica la existencia y el viaje de Papá Noel para los amantes de las matemáticas, es la carga. Considerando el peso promedio de un kilo por cada regalo, el trineo tendría una carga de más de 500 mil toneladas, sin considerar al conductor.
Un reno común no puede acarrear más de 150 kilos, pero asumiendo que un reno “volador” puede tirar 10 veces más, el trabajo aún no podría ser hecho por ocho o nueve renos, sino que se necesitaría 360.000.
Las 500 mil toneladas viajando a mil kilómetros por segundo crean una resistencia aerodinámica enorme, que provocará un calentamiento de los renos similar al que sufre una nave espacial al ingresar la atmósfera terrestre. El tiro de renos completo se vaporizará en milésimas de segundo.
En fin, si es que alguna vez Papá Noel lo podía todo, hoy el cálculo lo mató. Sin embargo, todo esto es teoría matemática, teoría como la existencia del personaje de rojo que recorre el mundo en Navidad.
Si vos crees, tenés fe, esperanza y un corazón puro, podés creer lo que quieras y ni siquiera las matemáticas te lo podrán reprochar. Si sos matemático, bueno, disfrutá sacando cuentas en las fiestas y recordá que en el mundo hay millones de cosas que no tienen explicación.
¡Feliz Navidad!
Las matemáticas no van de la mano con Papá Noel
Cálculos y teorías hacen que la figura del tradicional personaje no sea válida para muchos amantes de las matemáticas. Si crees o sos menor, pasá por alto esta nota, pero si no, mirá por qué la matemática no va con Papá Noel.