El decreto expresa la trayectoria de la Vitivinicultura Argentina con más de cinco siglos de historia, integrando la tradición de los inmigrantes europeos y los saberes de los pueblos originarios y dando origen a la vitivinicultura más importante de América del Sur.
La Vitivinicultura Argentina manifiesta un acelerado y sostenido desarrollo, mejorando sus estándares cualitativos tanto en el sector primario como en el industrial, dando lugar a una actividad económica crecientemente sustentable, respetuosa del medio ambiente y de gran importancia social y económica para todas las provincias productoras.
El auge de la vitivinicultura en Argentina es un factor determinante en el desarrollo de las provincias productoras de vino lo que ha generado actividades relacionadas que inciden en las economías regionales, como el turismo (y dentro de éste constituyéndose más específicamente el circuito denominado “Enoturismo”), la gastronomía, la hotelería, la metalmecánica, la generación de otras industrias conexas y actividades de servicios, dando lugar a un cluster competitivo y dinámico.
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Fuente: INV