Las habitaciones incluyen televisores pantalla plana y mini-refrigeradores, además los presos también tienen espacios para trotar, un estudio de sonido, campo de fútbol, la cocina, oportunidades educativas de todo tipo, escalada en roca, gimnasio y una biblioteca de lujo bien equipadas. Hay incluso una casa de dos dormitorios para las visitas familiares (de los presos) que se puedan quedar el fin de semana.
La idea es tratar a los presos con humanidad e integridad para que puedan ser rehabilitados e reintegrados en la sociedad. Pero, ¿es necesario invertir 250 millones de dólares en una cárecel?
Fuente: Planeta Urbe