Siempre que se menciona "violencia de género", automáticamente se sitúa a la mujer en la posición de víctima. Sin embargo -y a pesar del predominio femenino en esa posición- también existen hombres maltratados.
“En general, las mujeres que padecen violencia familiar, provienen de hogares en los cuales no aprendieron modelos asertivos de comportamiento y expresan su disgusto, su insatisfacción y aún sus sentimientos de impotencia, con gritos, amenazas, arañazos, mordidas, arrojando objetos y golpes", declaró Beatriz Literat, médica sexóloga.
Por otra parte, la profesional manifestó que la mujer también utiliza la sexualidad como un acto vengativo contra su pareja. "Es una poderosa herramienta de violencia ya que permite actos vengativos sutiles, como la negación al varón de sus derechos sexuales o declararse siempre insatisfecha, con la intención de generar sentimientos de impotencia", agregó.
Mirá la nota completa en Infobae.