Un puñado de solidaridad en el corazón de Chacras

En la parroquia de Chacras de Coria, funciona el jardín maternal “Nuestra Señora del Perpetuo Socorro” que, gracias a aportes varios, asiste a diario a alrededor de 200 chicos. Se les brinda apoyo escolar, apoyo interdisciplinario, un plato de comida todos los días y, según parece, altas dosis de cariño.

Un espacio de promoción para la niñez en riesgo. Foto: Gentileza Municipalidad de Luján.
Un espacio de promoción para la niñez en riesgo. Foto: Gentileza Municipalidad de Luján.

En la iglesia de Chacras de Coria, frente a la plaza del distrito, desde hace 20 años, funciona un comedor con un espacio educativo. Allí, se atiende a pequeños de entre dos y doce años, chicos del departamento de Luján de Cuyo, de escasos recursos y con importantes problemáticas sociales.

Entre sus explicaciones, quienes están a cargo del jardín dicen partir de la premisa que la niñez “es un período que otorga la base para un ulterior desarrollo sano y confortable, siendo por esto de especial importancia la asistencia, el cuidado, la calidez y la contención en esta temprana etapa de la vida”.

“Gracias al aporte de la Municipalidad de Luján de Cuyo, el jardín maternal Nuestra Señora del Perpetuo Socorro atiende diariamente a unos 200 chicos del departamento, brindándoles asistencia escolar y alimenticia”, informan desde Prensa, naturalmente, de Luján. Sin embargo, no es sólo la comuna quien colabora con el jardín.

Atento a ello es que recurren a una intervención interdisciplinaria para cubrir ampliamente los requerimientos de la comunidad en cuestión. Y es así que ocho profesionales de las áreas de educación, deporte y desarrollo social se reunieron con los representantes de la institución asistida, y en conjunto coordinaron la presencia de una asistente social que realiza visitas semanales diagnosticando la situación de cada niño, y de acuerdo a ello se aborda la problemática en conjunto desde las distintas áreas, es decir interdisciplinariamente, cubriendo así una amplia gama de necesidades a las que esta población es más vulnerable.

“El objetivo es cuidar a los niños para que las madres puedan ir a sus trabajos tranquilas, sin estar dejándolos en sus casas o en la calle. Actualmente son alrededor de 200 chicos a los que educamos y les damos un plato de comida todos los días”, expresó María Rosa Castaña, representante legal de la cooperadora del jardín.

En el establecimiento funciona un jardín maternal y un Centro de Apoyo Escolar (CAE), donde los jóvenes asisten de 8 a 12.30 para luego pasar a la Escuela Teresa O´ Connors en el que continúan estudiando de 12.30 a 18. De esta forma los chicos se mantienen todo el día ocupados y bajo la contención del cuerpo docente, accediendo a talleres de manualidades y pintura, actividades de deportes y recreación, y trabajos en huerta, entre otras actividades.

“Hace 20 años arrancamos con 12 chicos, hoy llegamos a casi 200. Por el espacio físico, este es nuestro techo. Nos encantaría seguir recibiendo gente pero nos lo impide el lugar”, dijo María Rosa, explicando que por familia pagan 15 pesos mensuales que van directamente a la cooperadora: “es una cuota insignificante que sirve para generar responsabilidad en los padres y en los jóvenes”.

De los ocho profesionales involucrados en este compromiso social cinco están destinados al jardín maternal, dos al Centro de Apoyo Escolar y la directora Cecilia Moyano, que maneja la parte pedagógica de todos los chicos.

El aporte municipal consiste en la asistencia de un profesor de educación física, otro de pintura y una psicóloga, además de tres auxiliares para la cocina y la limpieza del establecimiento.