- Una dieta correcta y equilibrada debe estar compuesta por cinco grupos de alimentos básicos: lácteos (leche, quesos, yogur...); carnes, legumbres y huevos; frutas y verduras; harinas y cereales; y grasas y azúcares.
- En la dieta sana de un niño tienen que figurar alimentos variados y adecuados a la edad, a sus gustos, sus hábitos y a la actividad física e intelectual que realice.
- La distribución es fundamental a lo largo de la jornada: no menos de cuatro o cinco comidas a intervalos variables, que incluyan los cinco grupos básicos de la pirámide alimentaria.
- El aporte calórico debe tener como objetivo mantener el peso normal, evitando tanto la obesidad como la malnutrición.
- La dieta debe proporcionar un 60 por ciento de hidratos de carbono, un 15 por ciento de proteínas y un 25 por ciento de grasas.
- Por lo general, las guías y recomendaciones editadas hasta la fecha coinciden en un modelo de alimentación que tiene como base los cereales, tubérculos, arroz, pan, hortalizas y legumbres (carbohidratos), además de la leche y derivados. Junto a los lácteos, las proteínas animales recomendadas son el pescado, los huevos y las carnes blancas; las carnes rojas y el hígado deben estar presentes sólo semanal y quincenalmente.