En Brasil es bastante raro el nombre que recibe el mal de amores, es el "mal del codo": el tipo apoyado en sus codos, bebe sobre la barra de una taberna, sosteniendo su cabeza...
Parece que todos esos males van a desaparecer pronto. La medicina se ocupa de ello en un estudio que cita hoy la prensa online. Se trata de un grupo de investigadores, que administrando una pastilla a un conjunto de jóvenes que morían de amor dejaron de tener síntomas. El agente responsable sería la serotonina, algo así como una hormona que actúa sobre las neuronas del sistema nervioso central.
El mal de amores multiplica por 4 los accidentes de tránsito, es culpable de la mitad de los homicidios y de la muerte de muchas mujeres víctimas de ex maridos o parejas actuales.
Habría un gen predisponente para un mayor sufrimiento, o sea que no todos sufrirían del mismo modo, la medicina avanza y esta vez decide hacerlo contra el sufrimiento que provoca el amor, la medicina moderna lucha por la calidad de vida de las personas, y en todos los estudios de investigación se miden ciertos parámetros que afectan: el sueño, el rendimiento intelectual, el rendimiento físico y el apetito sexual. La Dra. Juniper ha dedicado su vida al estudio de la calidad de vida de los enfermos y sus cuestionarios se utilizan hoy en todo el mundo para evaluar nuevas drogas.
Deben imaginar uds, cuando investigando un mejorador para la circulación cerebral, ¡los pacientes mencionaban su felicidad al obtener colosales erecciones! Había nacido el Sildenafil, más conocido como Viagra o "ayudín" en la jerga médica cotidiana.
Vos te imaginás la vida sin el mal de amores? quién puta va a escribir poemas desde el dolor?... ya no habrá más Garcilasos, ni Divinas Comedias al sufrir por Beatrices, ni Abelardos ni Eloísas.
El mundo ahora será mágico a nadie le va a importar que lo hayan dejado como le importaba a Borges a quien le dolía una mujer en todo el cuerpo...
No habrá más Nerudas que te digan "Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar" ni Gustavos Adolfos que te digan como aquél 17 de junio de 1868:
Como se arranca el hierro de una herida su amor
de las entrañas me arranqué
¡aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él!
Las Traviatas serán solo galletitas y no Óperas de amores trágicos... ya no nos darán las 10.
Ya no existirán los Quevedos que te cuenten que su vida es una prisión...
Las manos de Malena ya no serán palomas que sienten frío, ni Manzaneros que te canten que esta tarde vio llover y vos no estabas, ni Spinettas que le roben colores a la muchacha ojos de papel.
De ahora en más todo eso podrá ser fingido, nadie te lo va a creer, podrás utilizar los recursos creando el ambiente adecuado de las interrogaciones y exclamaciones en bosques de dificil acceso, mares embravecidos, las eternas lunas ya no serán espejos de agonía.
En fin, las pastillas serán para los que sufren, no para aquellos a los que el amor los hace felices, para ellos serán sólo Las pastillas del abuelo.
Romeo ya no se matará por Juliteta, no habrá Francos Zeffirellis que hagan filmes.
El amor será un chiste sin gracia, ya no se deshojarán margaritas a golpes de preguntas.
Jacques Brel no cantará jamás "ne me quite pas".
Y cuando camines por la calle nadie te va a poder vender revistas que te pregunten desde la tapa qué debes hacer para saber si él te ama.
Y el 14 de febrero será un santo, el San Patricio de Terni y nada más...
El "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" será, en un futuro no muy lejano, una eterna realidad.