La impresionante despedida que Mendoza le ofrendó al Gitano

Una multitud acompañó los restos del popular artista hasta Maipú, desde donde fue seguido por una caravana. También lo despidieron familias enteras en el Acceso Norte y en el aeropuerto. Un avión despegó con el féretro cerca de las cuatro.

Mendoza, el destino final del artista, le otorgó su último adiós a Sandro, cuyos restos partieron esta mañana hacia Capital, para ser velados en el Congreso de la Nación. Pero antes, las multitudes que lo lloraron, que lo aplaudieron, que lo celebraron, también lo velaron en la sala De la Merced, ubicada en la calle Ozamis al 150 de Maipú y hasta lo vitorearon hasta que el avión carreteó por la pista del aeropuerto.

Desde el Hospital Italiano, donde el cantante se había jugado el último arrebato de vida con un doble trasplante y varias operaciones a cuestas, el cuerpo del cantante fue trasladado con una simple caravana: una traffic, custodia policial y un vehículo donde también viajaban su esposa, Olga, y médicos del equipo que lo operó en su estancia en Mendoza.

A su paso, y a pesar de la hora, los vecinos salieron a la calle y se acercaron hasta la sala velatoria donde prepararon el cuerpo para ser trasladado en avión a la Capital Federal.

Alrededor de 300 personas se congregaron en la vereda de la sala donde fue preparado el cuerpo para la ceremonia final. No sólo las fanáticas que alguna vez encantó con sus canciones. Familias enteras que se habían enterado y acudieron a otorgarle los últimos aplausos, a corear su nombre, obligando a la policía detener el tráfico unas dos cuadras antes.

De allí, los restos mortales del cantautor fueron trasladados hasta la aerostación Francisco Gabrielli, adonde llegaron precedidos de varios móviles policiales y de una caravana de alrededor de 20 automóviles particulares.

Así como en Maipú, el camino hacia el aeropuerto también estuvo señalizado por el adios de pequeños grupos que se acercaron sin importar que ya había pasado una hora del nuevo día, al acceso norte. A pie o con vehículos, en pareja o con niños, esperaron el paso de la marcha.

La traffic con los restos del cantante llegó a las 3.05 al aeropuerto. Una hora antes lo había hecho Olga y el resto de los familiares. Allí los esperaba un avión de la empresa Lear Jet y una cincuentena de seguidores y curiosos, mientras los canales de TV se apostaban para una transmisión poco usual.

Hubo también un momento para las corridas, cuando la caravana ingresó al predio del aeropuerto y, de un extremo a otro, la gente corrió para acercarse al ídolo.

Diez minutos antes de las cuatro de la mañana, el avión apuró los motores, con el féretro y Olga a bordo. A esa hora, un hombre con una camiseta de la selección argentina y una pequeña en brazos, filmaba la partida con su teléfono celular y coreaba, entre aplausos, "Mendoza te ama, Sandro".

Ese fue el último adiós como corolario de su estancia de 45 días en nuestra provincia. Un corolario marcado por el estéreo de una camioneta, que a todo volumen se permitía seguir pasando sus canciones, de aquí a la eternidad.