Le dieron una trompada en una discusión de tránsito y está en coma

Un hombre permanecía internado en coma y en estado "desesperante", como consecuencia de un golpe que recibió durante una discusión de tránsito, ocurrida en la localidad cordobesa de Unquillo.

Por el hecho, fue detenido un joven de 23 años, acusado de haberle propinado a la víctima el puñetazo que le ocasionó lo que los médicos consideran que podría ser una herida "irreversible" y con pocas posibilidades de sobrevida.

Silvio Tosello, de 36 años, permanecía internado en el Hospital de Córdoba con una grave lesión en la cabeza, por lo que un médico del centro asistencial dijo que el equipo que lo asiste "es muy negativo en cuanto a su evolución".

El incidente se produjo cuando Tosello conducía su automóvil Chevrolet Corsa por la intersección de las calles San Martín e Islas Malvinas, y en ese momento chocó con una camioneta Peugeot Partner, conducida por Adolfo Reyna, de 61 años.

Una vez que se produjo el impacto, Tosello se bajó de su vehículo y discutió airadamente con Reyna, sus dos hijos y un amigo de ambos, Carlos Airaldi, de 23 años, de acuerdo con lo señalado por la prensa local.

En un momento de la discusión, Airaldi le pegó un fuerte puñetazo en el rostro a Tosello, quien cayó al suelo inconsciente y debió ser llevado de urgencia al hospital local.

Poco después, Airaldi fue detenido como imputado de "lesiones graves", a disposición del fiscal Mariano Antuña.

El director del hospital, Carlos Simons, explicó que Toselli "tiene una hematoma subdural, que significa que tenía sangre en la cabeza".

"Se lo operó para descomprimir pero las lesiones son muy severas y somos muy negativos en cuanto a su evolución", añadió el profesional.

En tanto, el fiscal Antuña indicó que "hay pruebas" que sindican a Airaldi como el agresor, aunque resta determinar "si la grave lesión" que padece Tosello "fue provocada por el golpe de puño o por la caída".

El fiscal señaló que hay varios testigos que presenciaron lo que ocurrió en el momento en que se produjo la agresión.

De acuerdo con un relevamiento del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI), entidad que reúne a varias empresas de seguros, nueve de cada diez argentinos reconoce tener conductas violentas en algún grado cuando conduce.

Un 38 por ciento de los encuestados aceptó que "comúnmente" tiene conductas agresivas detrás del volante, el 40 por ciento dijo tenerlas pero "de vez en cuando", el 12 por ciento manifestó sólo responder a los insultos de los otros y sólo el 10 por ciento dijo no tener actitudes agresivas.

Entre los que contestaron que frecuentemente tienen actitudes agresivas, la gran mayoría, un 75 por ciento, son hombres, de acuerdo con el trabajo del CESVI.