En la Arístides, en cada puente hay un auto. Y sobre la calle sobra lugar para estacionar. En los alrededores de la concurrida arteria, y de Belgrano, donde no hay que pagar tarjetitas; se acumulan los automóviles bloqueando a los residentes que viven y trabajan en el barrio.
Francamente, la ampliación del Estacionamiento Medido en esa zona neurálgica de la ciudad, hasta ahora ha traído bastantes problemas. Los vecinos, contentos. Mandan "saludos" a cada rato.
Los vecinos de la Quinta, acorralados
El nuevo Estacionamiento Medido en la Arístides y en Belgrano espanta a los automovilistas, que se refugian en los alrededores… bloqueando a los vecinos.