Quinta Sección: espectacular choque en la esquina de Belgrano y Aguirre

En menos de una semana, hubo otra colisión en esa esquina céntrica que, aunque no dejó heridos, asustó a cuanta persona que pasó por el lugar. Un Fiat Palio terminó incrustado en la vereda a pocos centímetros de la entrada de una casa de muebles, mientras que la Ford Courier embestida fue frenada por un árbol y cayó a la acequia.

Así terminó el Palio que embistió al utilitario. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Así terminó el Palio que embistió al utilitario. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Exactamente a las 9, un choque ocurrió en Belgrano y Leónidas Aguirre de la Quinta Sección. Y si bien no hubo heridos, la espectacularidad de la escena llegó a asustar, sobre todos, a los dueños de la casa de muebles que vieron cómo un auto frenó a pocos centímetros de la puerta de entrada. Otro rodado terminó incrustado en la acequia.

Ni siquiera se podría justificar el choque con el corte de energía ya que hacía pocos minutos que la luz estaba restablecida y porque en esa transitada esquina no hay semáforos, lo que provocó que el miércoles pasado una motociclista fuera atropellada por un automovilista.

La colisión se produjo entre un Fiat Palio que subía por Leónidas Aguirre y una Ford Courier que transitaba por Belgrano hacia el Sur. Al parecer, el conductor del auto no vio que estaba cruzando la camioneta y la embistió.

El impacto fue de tal magnitud que, según contó quien iba a bordo de la camioneta, el rodado hizo dos giros hasta que terminó frenado por un árbol y con la mitad de la Ford incrustada en la acequia.

En tanto, el Palio “voló” por la vereda, arrancó el cartel indicador de las calles y terminó posicionado frente a la puerta de blindex de entrada a la casa de amoblamientos “Johnson”.

Ambos conductores, que no sufrieron lesión alguna, circulaban sin acompañantes. A los pocos minutos llegó personal policial, pero no hizo falta desviar el tránsito pues la posición en que quedaron los rodados ni siquiera complicó el intenso tráfico.

Quizás los que más se preocuparon fueron vecinos y empleados que dejan estacionados sus autos en ambas calles. Muchas personas salieron rápidamente de sus casas y oficinas para constatar si sus vehículos no habían sido dañados a pesar del espectacular choque.