Una observación: fumarse un porro solo o con amigos en estado melancólico o divertido es una de las modalidades más difundida de esta vida contemporánea. Es una actividad personal que se hace con frecuencia en las casas de la Argentina –incluso en las moradas particulares de los jueces- o en cualquier ámbito reservado –incluso puede suceder en un despacho judicial-.
Eso parece haber reconocido, en parte, el Máximo Tribunal de Justicia con su promocionado fallo de despenalización de la toma de estupefacientes.
El problema –según el fallo de la Corte- es si esta actividad de consumo es exhibida ante ocasionales y desprevenidos testigos.
Por eso la situación descripta magistralmente por Andrés Calamaro en su canción “Loco” podría ser tildada de ilegal ya que el personaje calamarezco podría ser penado por consumo de estupefacientes en la vía pública.
“Voy a salir a caminar solito sentarme en un parque a fumar un porrito y mirar a las palomas comer el pan que la gente les tira”, dice el primer verso de la canción de Calamaro.
Una versión modificada de esa expresión en un recital hizo que alguien lo demandara y terminara enjuiciado por apología del delito y que finalmente fue absuelto en 2005 en un proceso que duró 10 años. "Que linda noche para fumar un porrito", cantó Andrés frente a su público esa noche.
Ahora bien cualquiera de las situaciones mencionadas en las dos versiones de la frase de la canción -haya sido fumarse un porrito "en un parque" o hacerlo en una "linda noche" ante mucha gente-, según la sentencia de la Corte Suprema sería un delito del personaje principal de la historia de Calamaro.
Esta podría ser la versión adecuada para convertir en “legal” al Loco de Calamaro.
“No voy a salir a caminar solito voy a sentarme en mi cuarto a fumar un porrito y mirar por la tele a las palomas comer las migas que la gente les tira”.
Mirá el video de Loco